Hubo disparo de Graciela Caselles esta semana, lo cual, hay que admitirlo, no es habitual: "No, no descarto" jugar en la oposición, dijo. Por primera vez desde la unión en 2007, la línea oficialista del socio mayoritario del Partido Justicialista en el Frente para la Victoria habla de romper relaciones. ¿Por qué lo dijo? Admiten en el entorno de la diputada nacional que a Caselles todavía le queda la bronca del revés que le dio la Justicia Federal al voltearle la posibilidad de estirar su mandato sin llamar a elecciones. La diputada se guió, aseguran, por las palabras de un asesor del PJ, quien le recomendó hacer lo que ella hizo. Ese asesor, cuyo nombre no fue revelado por los voceros, ni siquiera se excusó del error. O, para peor, ni atendió los llamados de la legisladora nacional. Entonces, recapitulando: lo de "No, no descarto" jugar en la oposición ¿pudo ser una venganza? o ¿de verdad lo piensa? Es difícil saberlo, aunque parece un poco de ambas cosas.
Haya sido por lo que haya sido, algún éxito tuvo la jugada: al día siguiente de las declaraciones los principales dirigentes del Partido Justicialista, como José Luis Gioja o Marcelo Lima, salieron desesperados a mostrar sorpresa y a decir públicamente que van a llamar a la bloquista para dialogar. Si piensan o no hacerlo, son cuentas aparte, Caselles logró mostrarse necesitada ante la opinión pública, sea ese su estado real o no. ¿Qué dicen puertas adentro del PJ? No quieren ni hablar del tema. Alguien preguntó esta semana si las declaraciones de la legisladora no tenían que ver con una estrategia del mismo PJ. El funcionario preguntado se sonrió; no dijo que sí, pero tampoco dijo que no. Sería casi cinematográfico simular una ruptura, pero las películas en política se han dado y con más frecuencia de lo que se imaginan muchos, también es cierto.
Desde hace rato que Graciela Caselles anda diciendo eso de querer que en la boleta aparezca la estrella del bloquismo. Es decir, ir sin socios. Lo dijo en junio en una entrevista en Radio Sarmiento. Lo novedoso ahora es que por primera vez la diputada nacional habla de integrar un frente opositor, incluso, propuso a Enrique Conti como posible candidato a Gobernador. El exintendente es uno de los más críticos a la unión del bloquismo con el PJ, por tanto, se cae de maduro que si hay acuerdo para impulsar una candidatura del +Patón+ será separados del peronismo. Incluso, Caselles sabe que de todo el arco opositor no es precisamente Conti con el que preferirían "trabajar" en Paula y Libertador, e igual tiró su nombre. Llamativo.
Conti hoy vive varios dilemas juntos: le gusta Sergio Massa como candidato a Presidente, pero como ya se ha quemado varias veces con la interna del PJ (caso Carlos Menem, por ejemplo) prefiere esperar y ver para dónde corre el líder del Frente Renovador. "Todavía no es candidato", dice repetidamente. Sostiene que la oposición no está pensando en la posibilidad de que Gioja adelante las elecciones, lo que cambiaría radicalmente el escenario del oficialismo y de la oposición también, obvio. Y a Roberto Basualdo no le tiene demasiada fe, por lo mismo que Massa. El senador es peronista y no se decide.
Lo de la molestia de Caselles no es nuevo: desde que ocurrió el revés del juez Miguel Ángel Gálvez que la legisladora tira frases escandalosas fuera de micrófono. Incluso fue a llorar a varios despachos oficiales, en algunos encontró lo que buscaba y en otros ni siquiera la atendieron. Se sintió ninguneada, como dicen en política. No es la primera vez que ocurre, pero sí con ese nivel de exposición pública, lo que hace que la herida duela mucho más. Para el resto de los mortales, lo que hace el PJ con el Partido Bloquista es una vergüenza andando, pero para los líderes del bloquismo, está bien: pocos cargos, mucha responsabilidad, callar los errores, silenciar las críticas. Muchísimo costo, que sube con la velocidad de la inflación. La diputada nacional sabe que la mayoría de los dirigentes de su partido le piden que abandone el frente. Algunos desesperados por conseguir un puesto, y otros sin esa necesidad, pero con bronca por haberse quedado afuera de ciertos beneficios. Y, los menos, porque sienten la camiseta y están cansados de agachar la cabeza. Habrá que ver si la presidenta del bloquismo sostiene sus declaraciones en el tiempo o si fueron balas de salva; se acercan los tiempos de las definiciones.

