La desaceleración económica mundial, consecuencia de las crisis financieras, la caída de los precios de los commodities y las reformas estructurales que inciden en el crecimiento chino con menores tasas, son turbulencias que afectarán a todas las naciones, pero particularmente a las emergentes como las latinoamericanas.
Esta es la síntesis de un informe de la Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal), sobre las perspectivas de crecimiento de América latina para este año, que ha obligado al organismo de las Naciones Unidas a modificar el pronóstico a la luz del freno que se experimenta, en particular por la sostenida caída de las materias primas, principal recurso de exportación del subcontinente.
Hasta ahora la Cepal esperaba un crecimiento regional del 2,2% en 2015, pero un nuevo escenario le impone revisar esa tasa. Según observa, se espera un año "difícil” y supondrá una transición para las economías de los países de la región que seguirán sintiendo el impacto de las turbulencias que también afectan a los países desarrollados.
Si bien los precios de la soja pueden remontar, esto sólo sería una buena noticia para muy pocos países, en particular Argentina y Brasil, los mayores productores de ese grano, pero aún así, todo tiene una fuerte conexión con el clima económico mundial. Se debe recordar que Europa absorbe el 30% de las exportaciones mundiales y ese mercado registra una recuperación muy lenta, con repercusión global.
A pesar del cuadro desfavorable, la Cepal señala que se mantiene una expectativa cautelosa en relación a este año, pero hay confianza en que la economía regional podrá mejorar su desempeño en 2016, en parte gracias a los esfuerzos que se hagan ahora. En ese sentido, considera que debe realizarse un profundo debate regional en materia de inversiones ya que se está en un momento de apuntalar las inversiones y evitar que se reduzcan los flujos de capital cuando existe clara desaceleración económica.
Además del diagnóstico de la Cepal, en el caso argentino también cuentan las políticas para enfrentarlo. En ese sentido son válidas las críticas al Mercosur, del empresario Eduardo Eurnekian, al que calificó de grupo "fracasado” en el contexto de promoción, y sugirió que el país busque a otro socio, como la Alianza del Pacífico, para que la integración regional haga frente con éxito a los desafíos de la economía mundial.
