Como consecuencia del intempestivo cierre del ingreso del biodiesel argentino del mercado de la Unión Europea, la industria nacional de biocombustibles perderá unos 1500 millones de dólares en 2014, según estiman los elaboradores, cuyas plantas se frenaron luego de la medida dispuesta sin ningún argumento valedero.
Según la Cámara Argentina de Biocombustibles, la imposición de derechos de importación por parte de la Comisión Europea es una evidente agresión contra la industria argentina de biodiesel. Desde el 27 de noviembre último, el carburante ecológico derivado de la soja debe pagar derechos "’antidumping” para poder ingresar a Europa, sin que la UE haya justificado la decisión en base a estudios que determinaran una supuesta práctica ilegal por parte de los exportadores argentinos.
Los derechos de importación fijados en el Reglamento de la UE a nuestro país en torno del 40%, se basan exclusivamente en cálculos artificiales que suponen niveles de renta no realistas para ningún tipo de industria, y son absolutamente incompatibles con las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que en este caso se han marginado del estudio acuerdo a la denuncia de los industriales.
Si los importadores hubiesen estudiado la formación del precio del biodiesel argentino, habrían determinado que no existe ninguna práctica desleal, ya que se trata de una industria altamente eficiente, con alta disponibilidad de materia prima como país sojero líder, y sin recibir ningún tipo de subsidio ni apoyo estatal. Tampoco hubo diálogo ni negociación previa de parte de la UE, lo que lleva a confirmar una vez más la política proteccionista aplicada a las importaciones de países emergentes.
