El planeta marcha inexorablemente a un destino irreversible para todo ser viviente si no se adoptan ahora las medidas para desacelerar la contaminación ambiental causante del cambio climático. Hay acuerdos internacionales para poner en marcha programas para reemplazar a los combustibles fósiles por fuentes ecológicas, como la solar y eólica lo que implica enormes costos y un tiempo que la naturaleza no concede a los gobernantes.
Pero hay opciones menos complejas y al alcance de todo gobierno, como es la ampliación de los espacios verdes mediante campañas de forestación masiva y con variedades apropiadas para una mayor absorción del dañino dióxido de carbono causante del calenamiento global. Esto lo hace el gobierno de San Luis con un amplio plan de forestación con árboles apropiados para atenuar el impacto de las alteraciones atmosféricas.
En la vecina provincia, se está trabajando en la plantación de un árbol que es capaz de absorber hasta 10 veces más dióxido de carbono que cualquier otra especie del mundo. Son plantas de ‘paulownias”, de las que un 30% se encuentra en etapa de germinación, otro 60% transplantado a tubetes individuales y el resto en macetas. Luego serán destinadas a la forestación de diferentes puntos de San Luis y su producción abarca la promoción del uso en actividades ganaderas, y silvo-pastoril.
El desarrollo de la planta es muy bueno y sano, hay algunas de 10 cms de alto con diámetros de hoja de 6 centímetros. Diariamente, unos 300 ejemplares pasan a formar parte de esta etapa y en un mes se destinará un buen número de paulownias a forestar el campo. El árbol, originario de China, puede tener hasta 27 metros de altura, posee grandes hojas y llamativas flores de color violeta y se lo popularizó como el más fuerte del mundo, porque una de sus cualidades principales es la capacidad de resistencia a agresiones extremas, como el fuego, ya que puede regenerar sus raíces y vasos de crecimiento de forma rápida, incluso en terrenos casi estériles.
Esta especie es planta pionera en terrenos poco fértiles, dado que a partir de sus hojas, ricas en nitrógeno, aportan nutrientes al caer y descomponerse en el suelo, mientras que sus raíces previenen la erosión. La planta absorbe 10 veces más dióxido de carbono que cualquier otra planta del mundo, por lo que genera una emisión de grandes cantidades de oxígeno, lo que es un aliado para la lucha contra el cambio climático.
