En estas semanas en el Senado estamos tratando el Presupuesto para el 2015, ley que condensa las políticas que conforman el programa de gobierno para el año entrante. Como cada presupuesto que me ha tocado defender desde el 2003 primero como diputado, ahora como senador, nos encontramos con políticas coherentes, inclusivas y con un sentido federal. Formamos parte de un proyecto político que ha revalorizado la necesidad de tener un Estado presente, vital y soberano y que ha promovido un modelo de desarrollo orientado a mejorar la vida de la gente.

Nunca en estos 11 años se realizó un ajuste; ningún presupuesto ha optado por el camino del sobreendeudamiento, hipotecando el futuro de las próximas generaciones. Todo lo contrario, se han implementado políticas económicas contracíclicas cuyo objetivo ha sido fomentar el consumo, sostener el mercado interno, impulsar la producción y el valor agregado nacional, y preservar -por sobre todas las cosas- el trabajo argentino. Nos ha tocado defender presupuestos inclusivos, algo que podemos constatar al observar la composición del gasto estimado para 2015, el 60% será destinado a servicios sociales que en su mayoría se destinará a la seguridad social, dentro de la cual se destacan el pago de jubilaciones y pensiones, las asignaciones familiares, la Asignación Universal por Hijo y los recursos destinados para educación y cultura. Se trata de políticas con un claro sentido de inclusión que impactan directamente en la vida de cada uno de los argentinos.

Otro componente del presupuesto donde también confirmamos el rumbo del proyecto político que conduce Cristina son los desembolsos para pagar los intereses de la deuda, que representan solo el 8% del total de los gastos. La política de desendeudamiento, que comenzó Néstor Kirchner cuando decidió cancelar la deuda con el FMI en el 2005 y reestructurar la deuda heredada de otros gobiernos, ha sido una de las decisiones estratégicas de nuestro espacio político porque entendimos que redundaría en soberanía económica, es decir, en poder diseñar sin condicionamientos de los organismos de crédito internacional políticas económicas inclusivas y a favor de un modelo de desarrollo que revalorice lo propio.

Éste es el proyecto de país que ha permitido el crecimiento de San Juan y éste es el rumbo que tenemos que profundizar para seguir avanzando con lo que falta, porque ninguna provincia se desarrolla si no es en el marco de un proyecto nacional. Por eso debemos tener presente que nunca hubo una mayor transferencia de recursos tributarios a las provincias como con este gobierno y los sanjuaninos somos testigos.

En nuestro caso, San Juan recibirá el próximo año 26.700 millones de pesos en transferencias de Nación -37% más respecto del año 2014-, de los cuales 12.700 millones de pesos serán aportados a través de la coparticipación federal de impuestos, mientras que los 14.010 millones de pesos restantes provendrán de recursos para finalidades específicas. Dentro de estos programas e inversiones específicas sobresalen los 7.500 millones de pesos para financiar prestaciones previsionales y asignaciones familiares (incluyendo la Asignación Universal por Hijo), los 1.600 millones de pesos para mejorar la calidad educativa provincial y los 1.500 millones de pesos para infraestructura habitacional, básica y vial de San Juan. Solo estos rubros representan casi el 80% del total de gastos previstos en el presupuesto provincial para el 2014 que asciende a 13.500 millones de pesos y esto me parece muy relevante para dimensionar la importancia de las transferencias nacionales para un proyecto provincial en el marco de un proyecto de país federal.

Gracias a este tipo de partidas presupuestarias hace unas semanas la Ruta Nacional 150 de nuestra provincia fue reconocida como la "Obra Vial del Año+, una de las obras del camino a Chile en Jáchal que 67 años atrás, en octubre de 1947, fue inaugurada por mi abuelo Ruperto Godoy, que en ese momento era Gobernador de San Juan junto al entonces presidente Juan Domingo Perón.

Otra fuente de financiamiento vital para San Juan son las transferencias automáticas del Fondo Federal Solidario que se compone del 30% de las retenciones a la soja para financiar obras de infraestructura social (sanitaria, educativa, de viviendas y vial) en las provincias y que durante el 2015 se estiman en 700 millones de pesos para San Juan. Cabe destacar que por este concepto, en los primeros 8 meses de 2014, hemos recibido 353 millones de pesos, lo que equivale a 468 pesos per cápita para cada sanjuanino, ubicándose en el 9¦ lugar que más fondos recibe sobre las 23 provincias argentinas y la CABA.

Estoy convencido del impulso que le ha dado el proyecto político nacional a nuestra provincia desde el 2003 y es un orgullo como sanjuanino poder ver concretadas muchas de las obras que siempre soñamos para nuestra tierra y para nuestros hijos. Por eso nuevamente este año acompañaré con mi voto el Presupuesto Nacional considerando lo beneficioso que será para San Juan y para la vida cotidiana de cada uno de mis comprovincianos.

(*) Senador Nacional (FpV) por San Juan.