La polémica actividad de la minería argentina, en particular por los cuestionamientos a las explotaciones en yacimientos a cielo abierto, han generado una embestida de críticas hacia uno de los sectores más dinámicos de la economía, fuente de ingresos de divisas en igual o mayor nivel de las exportaciones tradicionales del país. La militancia ideológica contra la megaminería, incrementada a partir del incidente en Veladero, parece ignorar que la minería es una formidable herramienta de la economía real con un crecimiento en oferta exportable del 1344% en los últimos 12 años.
El sector minero cerrará 2015 con exportaciones por casi U$S 4.000 millones y un acumulado desde 2003 por más de 43.000 millones de dólares, gracias a su oferta en metales básicos, metales preciosos, minerales energéticos e industrializados que son los productos industriales de base minera con mayor dinámica exportadora y generador de fuertes expectativas de inversión lo que significa un mayor empleo directo y de las empresas proveedoras de servicios e insumos.
No obstante las fluctuaciones de los mercados internacionales, la minería mantiene un ritmo de crecimiento superior al de otras producciones básicas, incluidas las agropecuarias, por su dinámica oferta exportadora que se traduce en el ingreso de dólares al país. Además mueve una activa industria de sustitución de equipos y elementos extranjeros, que en los últimos años no existía en el país y para ello se crearon especializaciones laborales con mano de obra altamente calificada.
Como en cualquier otra actividad productiva, lo importante es minimizar riesgos para no dar lugar a la tergiversación dañina que desinforma.
