El informe de nuestra columna vitivinícola semanal viene señalando los avatares de la industria madre en el contexto económico regional, en particular, y su incidencia competitiva en la oferta argentina en los mercados internacionales. No es fácil para nuestra vitivinicultura sostener liderazgos, o luchar de igual a igual ante las exportaciones de países vitivinícolas consolidadas en precio y calidad.
Estas contingencias las explica el último informe del Observatorio Vitivinícola Argentino, donde indica el resultado de las exportaciones de vinos en 2015 de los principales competidores de nuestro país, es decir Francia, España, Italia, Australia, Chile, Estados Unidos, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Frente al comportamiento en el plano internacional, se observa que las ventas externas de vinos argentinos, durante el año pasado, prácticamente no tuvieron variación con respecto a los valores de 2014. No obstante, hubo una leve caída del 2,2% en dólares FOB (mercadería en puerto de embarque) y un aumento en el volumen medido en litros, del 1,8%, según la publicación.

Estamos muy lejos del índice de las exportaciones vínicas australianas, por ejemplo, que aumentaron en todos los rangos de precios con un valor FOB de más de $10 por litro (u$s 7,65) y un crecimiento del 35%, totalizando 367 millones de dólares.

Chile, nuestro competidor de ultramar más cercano, logró exportar el año pasado vinos y mostos por un 9,2% sobre los envíos de 2014, y todo esto empujado por los mayores volúmenes de vino a granel (16,9%) y embotellado (5,9%).
Si bien estas variables son preocupantes para las bodegas nacionales, también es cierto que los vinos argentinos mantienen su liderazgo en el mercado estadounidense, con una cuota del 37%, e igual comportamiento se observa frente a las ventas al Reino Unido con un crecimiento del 20% en dólares y del 35% en litros, con relación al año anterior, lo que le permite posicionarse como el segundo mercado en importancia. Luego está China con un crecimiento de casi el 20% tanto en facturación como en volumen de litros.
Diferente puede ser el horizonte vitivinícola de 2016 en los negocios de ultramar, porque cambiaron las reglas de juego internas, y con sinceramiento cambiario y políticas favorables, debemos recrear el optimismo.