La calidad académica de las universidades de países emergentes, puesta en duda en ciertos puntajes evaluativos internacionales, ha sido rebatida de manera contundente por equipos de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), en diferentes pruebas donde resultaron campeones ante los representativos de 600 casas de estudios superiores de 80 países.
El primer premio obtenido por un equipo de la UBA fue en un concurso de simulación en Derecho Internacional, organizado por la International Law Students Association, el más importante del mundo en su tipo, que tiene 57 años de antigüedad. Toda la competencia fue en inglés, donde hubo representaciones y alegatos de las partes demandante y de demandados, donde los universitarios argentinos ganaron la final al equipo de la Universidad de Pennsylvania.
Los estudiantes de Abogacía de la UBA fueron Julián Rotenberg, Belén Ibáñez, Carolina Catanzano, María Laura Pessarini y Adriana Estefanía Camaño, con el tutelaje de Sebastián Green Martínez, quienes simularon una disputa entre Estados ficticios ante la Corte Internacional, en la que se trataban temas como la legalidad de la vigilancia y el espionaje. Los argentinos enfrentaron a Islandia, Etiopía, Australia, Eslovaquia, Bélgica e Indonesia (en octavos); a Israel (en cuartos) y al Reino Unido en semifinales, hasta el triunfo sobre la universidad estadounidense.
Por otra parte, y también en marzo último, otro equipo de la UBA ganó la competencia internacional big data de talento universitario Neo’s Challenge, organizada por un banco multinacional, en Madrid. Los universitarios argentinos Damián Fondevila, Pablo Ríos y Luciano Cabrera, integrantes del equipo No Chimp Inc, todos de la Maestría en Data Mining de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, superaron en la final a los representantes de Chile, España, México, Portugal y Estados Unidos. La competencia se propone acercar la empresa a la universidad a través de un caso real y, en esta edición, el tema fue la predicción de la satisfacción del cliente.
Para los alumnos avanzados estas competencias son una forma óptima de aprender, porque se desarrollan sobre casos que se presentan en diferentes situaciones de la vida real, con problemas que se deben resolver de manera concreta sobre la dimensión de un hecho planteado en el sistema financiero, como fue este caso. La participación en torneos muy competitivos dan resultados de una experiencia de aprendizaje muy valiosa, imposible de lograr en la rutina de los claustros.