La elaboración y comercialización de drogas peligrosas es una tarea clandestina que mueve a la utilización de numerosos recursos del submundo criminal, para alcanzar los mayores mercados de consumo desde remotas plantaciones y laboratorios, mediante una compleja logística para sortear los controles represivos. Estos riesgos, asumidos por los cárteles, llevaron a evolucionar la oferta nefasta mediante las llamadas drogas sintéticas o de diseño.
A diferencia de la cocaína y la marihuana, los estupefacientes de laboratorio se elaboran en cualquier lugar, con menos materia prima, son mucho más activas que las desarrolladas de origen natural y extremadamente baratas con respecto a las anteriores. Las drogas sintéticas hace tiempo que se conocen, pero ahora la sorprendente novedad es el efecto devastador de una nueva amenaza de los narcos de laboratorio. Es la llamada "flakka", más barata que la cocaína pero también mucho más peligrosa y con efectos trágicos para quien consume.
Esta droga, originaria de China y que presenta una apariencia similar a las sales de baño, puede fumarse, ser esnifada o inyectada y produce una reacción inmediata, con efectos en el corazón y en el cerebro que pueden ser permanentes y conducir a un infarto. Las pruebas realizadas en el laboratorio criminal del Sur de la Florida, en Estados Unidos (donde se descubrió hace pocos meses) han confirmado que las sustancias incautadas tenían el componente Alpha PVP, también conocida como "Flakka", derivada de la metilendioxipirovalerona, comúnmente denominada "droga caníbal".
Los médicos se han sorprendido por la forma en que esta sustancia destruye el cuerpo una vez que el consumidor entra en la etapa de "excited delirium" (delirio con excitación), elevando de manera muy rápida la temperatura corporal. En algunos casos la persona drogada sufre un estado de hipotermia que les impulsa a desnudarse, y en otros, alucinaciones con reacciones a huir o atacar a supuestos perseguidores. Además, proporciona una fuerza sobrehumana al que consume, con fuertes episodios de paranoia, ansiedad, psicosis y alucinaciones, y puede causar la muerte por descompensación renal o cardíaca.
En lo que va del año se han registrado en Miami más de 500 incidentes relacionados con la flakka, que cuesta diez veces menos que la cocaína (hasta 5 dólares), lo que ha disparado su consumo entre los jóvenes. Por ello, la urgencia de esta alerta lanzada al mundo para concientizar acerca de los estragos de un flagelo en ciernes.
