El director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, Hans Kluge, alertó que el continente podría sumar medio millón de muertos a causa de la covid hasta principios de febrero de 2022, si la tendencia creciente de la pandemia se mantiene.

Kluge subrayó que 43 países de la región europea de la OMS, que incluye 53 estados de Europa y Asia central, entre ellos Rusia y varias antiguas repúblicas soviéticas, "se enfrentarán a una tensión elevada o extrema" de la capacidad hospitalaria durante este periodo.

"Según una proyección muy fiable, si nos mantenemos con esta trayectoria podríamos tener otro medio millón de muertos debido a la covid-19 en Europa y Asia central antes del 1 de febrero del año que viene", dijo durante la presentación del Plan de Salud 2021-2025 de la región española de Cataluña.

El directivo reiteró que, actualmente, la región europea vuelve a estar en el "epicentro" de la pandemia, pues el número de casos acumulados "está acercándose rápidamente a los 80 millones en los 53 países", y el de defunciones es de casi 1,5 millones.

El mismo Kluge ya advirtió que la región europea afronta un "invierno duro" por el repunte de la pandemia, e indicó que la semana pasada se registraron unos dos millones de contagios nuevos de covid-19.

"Nuestra región es el epicentro de la pandemia, con un crecimiento de la transmisión, las hospitalizaciones y las muertes", enfatizó.

Al respecto, hizo un llamamiento a intensificar la vacunación a la población en general, pero especialmente entre el personal sanitario, para "mantener el virus a raya".

Hasta en siete países de la región, remarcó, hay menos del 20% de los sanitarios con la vacuna completa.

Epicentro del covid-19

Europa se ha convertido otra vez en el epicentro de la pandemia, llevando a algunos gobiernos a considerar la posibilidad de volver a imponer impopulares confinamientos en el periodo previo a la Navidad y suscitando el debate sobre si las vacunas por sí solas son suficientes para controlar el covid-19. 

Europa representa más de la mitad de las infecciones promedio de 7 días a nivel mundial y alrededor de la mitad de las últimas muertes. Se trata de los niveles más altos desde abril del año pasado, cuando el virus arrasó Italia por primera vez.

La nueva situación se produce en un momento en que las exitosas campañas de vacunación se han estancado antes de los meses del invierno boreal y la temporada de gripe.

Cerca del 65% de la población del Espacio Económico Europeo (EEE), que incluye la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega, ha recibido dos dosis, según datos de la UE, pero el ritmo se ha ralentizado en los últimos meses.

Alemania, Francia y Países Bajos también están experimentando un aumento en las infecciones, lo que demuestra el desafío incluso para los gobiernos con altas tasas de aceptación, al tiempo que frustra las esperanzas de que las vacunas signifiquen un regreso casi a la normalidad.

Sin duda, las hospitalizaciones y muertes son mucho más bajas que hace un año y las grandes variaciones por país en el uso de vacunas y refuerzos, así como las medidas de distanciamiento social, dificultan sacar conclusiones para toda la región.

Virólogos y expertos en salud pública dijeron que la culpable sea probablemente una combinación de baja vacunación en algunas partes, la disminución de la inmunidad entre los inoculados temprano y la complacencia con las mascarillas y el distanciamiento a medida que los gobiernos relajaron las restricciones durante el verano boreal.

 

Por Josephine Mason, Emilio Parodi y la Organización Mundial de la Salud 
Fuente: Agencia EFE