
Hablar de España en San Juan es como evocar una hermana que vive lejos de aquí, aunque más cerca según se siente en el corazón. Porque aquello de "la madre patria" quedó en desuso y hasta Felipe VI llegó a reconocerlo, siendo todavía príncipe heredero, cuando dijo "sois nuestra hermana patria". Hoy, España sigue siendo una música familiar, que sacude muchas veces nuestros sentidos, cuando miles de descendientes comienzan a contar aquí las innumerables anécdotas de sus abuelos y bisabuelos llegados al país desde comienzos del siglo XX con sus últimos desembarcos en San Juan.
Luego, muchos de estos nietos y bisnietos se zambullen en "la" mar de Rafael Alberti, de Miguel de Unamuno, de Antonio Gala, con la lectura de sus libros que amplifican aquellos recuerdos escuchados de boca de protagonistas sobre la pena hecha hambruna de la posguerra (1939), la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, pero también del bienestar de fines del siglo XX, cuando España ya era miembro de la entonces Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea (UE).
Y en el mismo camino aparece asimismo aquella España universalizada por fray Luis de León, García Lorca, Pérez Galdós, Valle-Inclán, Unamuno, Baroja, Ortega y Gasset, Cela, Picasso, Dalí o aquel poeta lírico y notable satírico Francisco de Quevedo, del siglo XVI, quien indignado, supo transmitir con autoridad su crítica por la corrupción, ya entonces de las costumbres y otros males de la patria, en su célebre letrilla burlesca de "Poderoso caballero es don Dinero".
Hoy, el "españolito de a pie", como llaman allí popularmente al ciudadano medio, necesita de aquellas enseñanzas en tiempos de desvaríos.
"SED DE HORIZONTES NUEVOS"
Recuerdo que hace unos años, Pedro Laín Entralgo, historiador, ensayista y filósofo español se preguntaba "¿A qué llamamos España?", como tituló una obra suya donde aseguraba que España comenzó siendo "una sed, la inmensa, descomunal, infinita sed de horizontes nuevos y realidades plenarias que van constituyendo sus nunca enteramente logradas empresas: la unidad política de sus tierras". Y remataba: "Para que el vivir en mi tierra me sea de cuando en cuando consuelo o regalo, a mí dadme, os lo ruego, españoles sin trampa ni disfraz". Y tiempo después, en 2011, cuando aparecieron los "indignados" con marchas en todo el territorio del reino reclamando cambios y mejores políticos.
Pese al enorme impacto nacional de las protestas, el bastón de mando siguió alternativamente en manos del Partido Popular (PP, conservador) y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), hoy en el gobierno hasta 2023. Sin embargo, en esta última década surgen dos nuevas y singulares expresiones políticas, Vox (2013), a la derecha del PP, con simpatías con el franquismo, y Podemos (2014) admirador del chavismo sudamericano.
España sigue siendo una música familiar, que sacude nuestros sentidos, cuando miles de descendientes comienzan a contar aquí anécdotas de abuelos y bisabuelos llegados al país desde comienzos del siglo XX, con sus últimos desembarcos en San Juan.
LA MONARQUÍA
Mientras tanto, la monarquía parlamentaria y por lo tanto constitucional, heredada de Franco, pero inmediatamente legalizada por mayoría del Congreso con la aprobación de la Constitución del 6 de diciembre de 1978, comenzó a "mostrar la hilacha", expresión muy española que como me contó el premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela, viene de la España del siglo XV, de los tiempos de los Reyes Católicos, por episodios observados tras la expulsión de los judíos en 1492.
Es que, de la aceptación y máximo respeto a uno y otro lado del arco parlamentario español, se pasó al cuestionamiento, que terminó con la abdicación de Juan Carlos I en su hijo Felipe de Borbón y Grecia, como Felipe VI, el 19 de junio de 2014.
Se trató de una serie de críticas a la familia real por temas de corrupción en la persona de Juan Carlos y de su yerno Iñaki Urdangarin, esposo de su segunda hija la infanta Cristina de Borbón y Grecia, ahora ex duques de Palma de Mallorca. Pero al ex rey o rey emérito se le sumaron sonados escándalos amorosos al manejo dudoso de notables comisiones ilegales abonadas a él y no declaradas, dinero que apareció en la fundación Zagatka, en Suiza, y por lo que tuvo que pagar al fisco español más de cuatro millones de euros que no había declarado en su momento.
DRAMA ANTIGUO SIN RESOLVER
Paralelamente, en 1990 renace otro drama, antiguo y sin resolver, el de los 115.000 desaparecidos, enterrados en fosas comunes o esparcidos en zanjas y cunetas en todo el país durante la Guerra Civil (1936-1939) y que aún es investigado. Pero faltaba otro terremoto, padecido por toda la humanidad: la pandemia covid-19 que paralizó el país y dejó casi 115 mil fallecidos en la península ibérica. Sin embargo, ahí está España hoy, sobreviviendo a males propios, del Viejo Continente y del resto del mundo. Con el mejoramiento paulatino de su economía en tiempos de crisis, comenzando por su principal industria, el turismo, y con la guerra Rusia-Ucrania en el horizonte. Pero muy viva, y a sabiendas de ver fortalecida su cultura oral ancestral con el español como cuarto idioma más poderoso del mundo y sus 577 millones de hispanohablantes.
Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista
Ex redactor de la agencia Europa Press R. (Madrid)
Fuentes: "España, 30 años sin Franco", Luis E. Meglioli, DIARIO DE CUYO, 20/11/2005; Ian Gibson, Antonio Elorza, El País, Madrid, 1/11/2008, y Agencia EFE.
