
Raúl Alfonsín, al cual tuve la dicha de conocerlo e inclusive entablar diálogos y estar presente en su 80¦ cumpleaños, fue el que me dio -y puedo decirlo sin equivocarme- una verdadera lección de civismo. Lo cierto es que en la puerta de esa importante emisora de AM que estaba sobre calle Mendoza antes de Rivadavia, me encontraba esperando junto al conductor de un automóvil 504 de color negro, al por entonces candidato a presidente por la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín, quien estaba siendo entrevistado por los periodistas "Lucho" Román y "Quito" Bustelo Graffigna. Una vez terminada la entrevista se pudo abrir paso entre la multitud que se encontraba agolpada en la puerta de la emisora y rápidamente se subió en la parte posterior del automóvil, con un dirigente político sanjuanino. Le cerré la puerta trasera que le sostenía y rápidamente partimos. Fue ahí en ese instante que al ver la "efervescencia" de la multitud que inclusive había cortado el tránsito vehicular, que giré mi torso sobre el asiento del acompañante del conductor, lo miré y llamándolo por su nombre (fruto de mi impertinencia juvenil), le dije: "Raúl, cag… los peronistas, vos vas a hacer presidente". Grande fue mi sorpresa cuando ese "gallego" de mirada suave, pero a veces muy adusta, justamente poniendo ese último gesto me miró y me dijo apuntándome con el dedo índice: "No te equivoques, no te equivoques, para reconstruir nuestro país necesitamos de todos y eso incluye a los peronistas".
Cuento esta anécdota porque creo que ese debe ser el pensamiento de todo demócrata, pero hoy la historia y con lo último acontecido en el Congreso Nacional, nos demuestra que debemos pensar diferente y no siempre debemos confiar.
Gesto no correspondido
La historia nos demuestra que Alfonsín, quien trató siempre de dialogar y conceder al peronismo muchas de las cosas que pedían, nunca fue correspondido por el peronismo. La historia ya demostró cómo los dirigentes de aquella época del Partido Justicialista comenzaron a "limar" al gobierno de Alfonsín y el brazo sindical del peronismo, la CGT, le termina realizando 13 paros generales y los saqueos que obligaron al "caudillo radical" a entregar seis meses antes el gobierno, por supuesto al peronista Menem.
Tras 10 años en el poder los peronistas de la mano de Menem, gana las elecciones en 1999 el radical Fernando De La Rúa, quien, en otro gesto de unidad nacional, elige ser acompañado por un peronista que fundara el partido "Frente Grande", con muchos simpatizantes de centroizquierda y peronistas resentidos con el "Partido Justicialista", imponiéndose al PJ con poco más del 48% contra la formula Eduardo Duhalde-Ramón "Palito" Ortega.
Carlos "Chacho" Álvarez renunció a su cargo el 6 de octubre de 2000, denunciando corrupción en la administración de De la Rúa y en el Senado nacional, escándalo conocido como "las coimas en el Senado", la Justicia posteriormente desestimó su denuncia, pero al renunciar Álvarez creó un microclima que desestabilizó económicamente a De La Rúa provocando su renuncia a sólo dos años de asumir, yéndose de la Casa Rosada en el helicóptero presidencial y tomando el poder nuevamente el peronismo.
Recién en 2015 gana las elecciones al peronismo K (Néstor y Cristina Kirchner) Mauricio Macri, quien tras asumir trata nuevamente de entablar diálogos democráticos con el peronista Sergio Massa y la CGT, sin tocar y mantener el sistema de planes otorgados por los gobiernos peronistas. Sin embargo termina sufriendo un sin número de protestas, imposiciones, intentos golpistas como cuando se trató la "fórmula jubilatoria". En esa ocasión, mientras sesionaba el congreso, fueron arrojadas 14 toneladas de piedras en la "Plaza de los Dos Congresos", mientras que la oposición peronista insinuaba que debía renunciar e irse en helicóptero. Macri logró terminar su mandato pero con una muy desdibujada imagen, a tal punto que termina perdiendo contra el peronista Alberto Fernández.
La era Milei
Tras el desgobierno de Fernández, el 20 de noviembre del 2023, Javier Milei se impuso al peronismo con casi el 57% de los votos. Nuevamente, este no peronista trata de convocar a todo el arco opositor al gobierno e inclusive dándoles importantes cargos en su gobierno y nuevamente el brazo combativo del justicialismo, la CGT, a sólo 44 días de haber asumido le realiza un paro general y en esta semana la "ley ómnibus", que mandaba el flamante presidente al Congreso Nacional, para su tratamiento es dada de baja ante el incumplimiento de lo pactado con gobernadores peronistas.
Hoy aquella frase que me dijo Alfonsín, que "para reconstruir nuestro país necesitamos de todos y eso incluye a los peronistas", no creo que sea aplicable ya que todos los que lo intentaron fracasaron de la peor manera incluyéndolo a él.
Alguien dijo: "Qué profunda tristeza por este bloqueo entre los que quieren un país normal y los que quieren seguir adelante con la ruptura de la legalidad, la decadencia, el robo y el atraso… Qué tristeza ver a nuestro país bloqueado políticamente".
Por Jorge Reinoso Rivera
Periodista
