La Sociedad Israelita de Beneficencia de San Juan oportunamente expresó su adhesión a la marcha convocada para el día 18 del corriente. Entendemos que el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon la muerte del fiscal Alberto Nisman es una cuestión de Estado y de todos los argentinos. Creemos que ello es compartido por una enorme mayoría de la población.
También entendemos que existe un sentimiento que embarga a la sociedad toda en el sentido de que la necesidad de justicia en la denominada ‘Causa AMIA” es irrenunciable. Ese sentimiento de necesidad de justicia, tal vez, en muchos momentos abarcó a la mayoría de los argentinos, pero no los movilizó.
Un 18 de Julio de 2014 se cumplieron 20 años desde que una bomba explotó en la sede de la AMIA en BsAs, 85 víctimas, entre ellos un sanjuanino. No hubo movilización.
Tal vez este 18 de febrero, se movilice una determinada cantidad de personas que siente, que desea expresarse en el sentido de que entiende que la sociedad se transformará en una víctima más, si los ciudadanos no entendemos que lo peor que podemos hacer es permanecer indiferentes ante la injusticia, ante la mínima posibilidad de que el atentado y la muerte del fiscal que lo investigaba, terminen en un espiral de razonamientos vagos e inconducentes, cuando lo que la sociedad toda pide es justicia.
Al espacio de expresión democrático que se llevará hoy, adherimos. En el marco de una convocatoria muy precisa: en silencio, sin consignas partidarias, por la memoria, la verdad y la justicia.
No deben confundirse, todos los silencios con indiferencia. El de hoy es una marcha en silencio: un silencio que se desplaza, es un silencio que se puede ver. ¿Se pueden ver los sonidos?¿se puede mover el silencio?. Entiendo que sí.
¿Puede la ausencia de justicia generar oscuridad? Podemos dejar de hacer preguntas y generar afirmaciones.
Una afirmación categórica es que no queremos silencio de los jueces, queremos que la jurisdicción competente, se exprese mediante un fallo, como hace a su competencia, que avance hacia la resolución del caso AMIA, sin comisiones inconducentes.
Las víctimas del atentado, no piden acuerdos, piden justicia. Valoramos las expresiones de las diferentes fuerzas políticas, tanto las que son hoy oficialismo como las que hacen a la oposición, cuando desde ellas expresan la necesidad de que se aclare las circunstancias que hicieron al fallecimiento del fiscal Nisman y los aspectos que rodearon el atentado a la AMIA, tanto lo referido a la denominada conexión local como para con los participantes de la órbita internacional.
También valoramos el marchar en silencio para los que lo hacen como mensaje de ciudadanía, para un enorme colectivo que no conoce las respuestas, pero que genera preguntas y desea justicia. Como valoramos a todos aquellos que no van a la marcha porque no pueden o entienden que la forma de expresar la necesidad de justicia se canaliza por otros medios.
(*) Presidente de la Sociedad Israelita de Beneficencia de San Juan.
