Los empresarios hoteleros argentinos, reunidos para trazar las estrategias destinadas a incentivar el turismo receptivo, han planteado como objetivo para este año dar impulso al llamado "Turismo salud, spa y termalismo”, como un producto que excede lo terapéutico tanto para el visitante del exterior como para el movimiento turístico interno puntual, por ejemplo en feriados estos días de feriados largos.
Cabe destacar que de 23 provincias argentinas 19 tienen termas, en las que ya existen 40 balnearios o centros termales en funcionamiento, y unos 260 hoteles con servicio de spa que abarcan prácticamente a todo el país. Pero lo destacado de la decisión empresaria, es que los representantes regionales nucleados en la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (Fehgra), indicaron que a lo largo de la Ruta 40 hay 33 surgentes termales, de los que sólo 9 están puestos en valor, es decir un área donde está incluida San Juan, con varias termas olvidadas que podrán reactivarse mediante un programa de alcance nacional como prevé implementar la Fehgra.
Además del caso emblemático de Termas de Río Hondo -un ícono indiscutible del segmento del turismo salud-, se están desarrollando otros como en Entre Ríos, donde se logró conformar un circuito turístico termal que hoy representa el 50% del incremento de visitantes en esa provincia. Tomando estos ejemplos y capitalizando las experiencias, en nuestra provincia podría ser muy rentable la inversión en esta variante del turismo, en virtud de las reconocidas bondades de las aguas termales de la región cordillerana, donde sólo Pismanta tiene una infraestructura adecuada, pero con un gran potencial todavía no aprovechado.
