El historiador Félix Luna denomina "personajes de segunda fila”, a esos hombres anónimos que fueron protagonistas de hechos cotidianos, de gran valor alegórico, junto a desempeños honrados y cabales, contribuyendo con su conducta a forjar sucesos ignorados pero no triviales, que guardan para sí y que ocasionalmente salen a la luz.
Es el caso de un mecánico de autos, albardonero, llamado Felipe Said Gómez. Su taller se situaba a la vera de la Ruta 40, a la entrada de Albardón, luego de pasar el conocido Cristo emplazado en la bifurcación del acceso a este departamento. Don Felipe, de ascendencia árabe, tuvo en antaño un conocido taller de reparación de autos, muy conocido por sus méritos.
Fue en octubre de 1961, cuando se organizó nuevamente la competencia automovilística en nuestro país llamada "V Gran Premio Internacional Standard”, campeonato del Automóvil Club Argentino que comenzó a realizarse desde 1957. Este que hacemos alusión partía desde Buenos Aires, recorriendo las principales rutas del territorio nacional, pasando por numerosas provincias de nuestro país.
En la carrera participaron aquellos grandes del automovilismo argentino como Oscar Cabalen, Gastón Perkins, Jorge Cupeiro, además de los pilotos extranjeros y pilotos sanjuaninos, como uno de apellido Mazzitelli, que conducía un Fiat.
En San Juan -una de las etapas- la competencia se colmó de público fierrero, asistiendo hasta el entonces gobernador sanjuanino, Dr. Américo García.
El equipo de la marca alemana Mercedes Benz despertó en aquellos años gran interés, además que el ya retirado quíntuple campeón mundial, Juan Manuel Fangio, actuó como director técnico del nombrado de ese equipo. Fue este grande quien solicitó en nuestra provincia, para la escudería Mercedes Benz, un taller que estuviera emplazado a poca distancia de la largada (Av. Benavides y Ruta 40), y además sobre la ruta nombrada.
Hay que aclarar que según el reglamento un auto que hubiera sufrido un desperfecto no podía arreglarse en el parque cerrado, en este caso fue el Estadio del Parque de Mayo, sino en carrera. Sucedía que un auto integrante del equipo Mercedes Benz, piloteado por alemán Eberhard Mahle, había sufrido un desperfecto en su tren delantero, cuando circulaba por la localidad mendocina de Palmira, era un Mercedes identificado con el número 515, que no obstante continuó sacrificadamente en carrera.
Fangio, con la premura necesaria buscó en San Juan un taller que se adecuara a la reglamentación y que además tuviera profesionalismo y altruismo. Es así que el taller del nombrado Felipe Said Gómez fue el elegido, instalándose un camión-taller para reparar el averiado auto, cosa que se hizo en poco tiempo, aquella mañana del 30 de octubre de 1961.
El recuerdo de este suceso quedó en la memoria de don Felipe y sus descendientes, quienes atesoran fotos, premios y agradecimientos de Juan Manuel Fangio, además el episodio selló una amistad eterna entre don Felipe y el campeón mundial.
Cabe decir, que esta historia no termina acá, ya que nuestro mecánico fue uno de los mejores preparadores de autos competitivos y no competitivos que tuvo San Juan. Fue él quien le preparó el automóvil al legendario Julio Devoto "Ampakama”, cuando se corrió la célebre competencia San Juan-Coquimbo-San Juan, además hizo de copiloto.
Junto a estos méritos, don Felipe fue el creador de la "Unión Volantes de Albardón”, institución que durante su gestión brilló por las competencias realizadas. Actualmente en el lugar, existe un kiosco, cuyas paredes de color rosado, ostenta un cartel que reza: "La Posta de don Felipe”, junto a una antigua "guanaquera” construida por él mismo.
Sin duda es un sitio emblemático de los fierros, que guarda antiguas historias olvidadas.
(*) Magister en Historia.
