La Cámara Electoral decidió atender las quejas de varias agrupaciones de izquierda y del juez federal bonaerense Manuel Blanco, debido a que aquellos pequeños partidos y el magistrado no tienen capacidad operativa para distribuir las boletas en todo el territorio bonaerense. De ahí que los jueces de dicha Cámara, Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Rodolfo Munne no se limitaron a solucionar el problema, sino que por unanimidad hicieron un llamado de atención y aconsejaron las ventajas que tendría el adoptar el sistema de la boleta única.

El consejo, hecho luego de las elecciones de Santa Fe, donde se usó la boleta única no fue inocente. Después de que en los comicios de 2007 se presentaron numerosos problemas con robos y faltantes de boletas, la Cámara hizo un seminario con todos los partidos y, en 2009, envió un informe al Poder Ejecutivo nacional, donde aconsejó que se adoptara el sistema de boleta única. Pero el Frente para la Victoria, sin mayores trabas, logró la sanción de la actual ley 26.571, de reforma política: una norma que perpetuó las listas sábana y que trajo varias trampas, como los límites a la propaganda en la radio y TV.

La Cámara recordó que la boleta única es usada para votar en las cárceles, en el exterior y en varias provincias. En los comicios santafecinos quedaron de relieve sus ventajas: el elector, cuando tiene frente a sí una sola papeleta que contiene toda la oferta electoral, es más libre porque puede elegir a un gobernador de un partido y a legisladores de otro sin tener que acudir al riesgo de cortar boleta y cometer errores que luego lleven a que ese voto sea nulo. La boleta única elimina las enormes listas sábana, plagada de nombres que pocos conocen, pero que se benefician del poder de arrastre de quien figura como cabeza de lista principal; facilita la visibilidad de las opciones; diluye prácticas oscuras como el voto en cadena, y garantiza que todos los partidos estén representados en el cuarto oscuro, ya que los fiscales y electores no pueden sustraer las boletas de sus rivales.

No cabe duda que el sistema de boleta única es mucho más transparente, aumenta la responsabilidad del elector y constituye una herramienta eficaz frente al clientelismo. Las serias sospechas de fraude en las elecciones nacionales de 2007 y en la reciente de Chubut ponen de relieve la necesidad de incluir en la agenda institucional la discusión sobre nuestro sistema electoral.