El autor del libro "Filosofía y Vida", el Reverendo Padre Dr. José Juan García, es un hombre de basta y conocida trayectoria tanto en nuestro medio como en el país y el extranjero. En esta obra, recientemente presentada, expresa su interés en la historia, desarrollo y problemática de la Bioética cuya cuestiones -siempre presentes en la humanidad- se han tornado casi excluyentes como ejes de la reflexión antropológica, ética y teológica de nuestro tiempo.
Al prologar su último libro poético "La Cosecha", dije sobre el padre García, que el "…poeta y sacerdote surgen inseparables en todo el poemario hasta para el lector que acceda a él sin pertenecer a su entorno…Todo está mirado, entendido y expresado mientras se camina con la esperanza y el afán de cumplir la sagrada promesa de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres de la tierra". En "Filosofía y Vida" ocurre algo semejante. Pensador -con algunos rastros del poeta que siempre vive en él-, filósofo y sacerdote aparece gozando la alegría de alcanzar la verdad que guía y comparte con generosidad.
"Filosofía y Vida" ha sido editado por el Fondo Editorial de la UCCuyo, durante el corriente año. Consta de 155 páginas que contienen el prólogo, cuya autoría corresponde al Cardenal Jorge María Mejía, una introducción realizada por el autor y catorce temas desarrollados con claridad, fundados en el más actualizado marco del Magisterio y el saber científico a lo que se agrega riqueza bibliográfica. Su común denominador está dado alrededor de su conexión en las cuestiones éticas, principalmente bioéticas.
El libro cuenta con la debida licencia eclesiástica de nuestro Arzobispo y Gran Canciller de la Universidad, Monseñor Dr. Alfonso Delgado.
No es mi intención -ni debe serlo la de quien tiene la tarea de presentar un libro- ofrecer un resumen o un comentario que en medida alguna pueda suplir la lectura de toda la obra. En realidad mi propósito es convencer a todos, de la conveniencia de leer detenidamente la totalidad de las páginas del libro "Filosofía y Vida", que nos ilustran sobre múltiples cuestiones actuales que hacen de manera directa al primero de los derechos humanos, que es el derecho a la vida y que no alcanza plena vigencia si no se respeta en su totalidad la dignidad de la persona desde su concepción hasta el termino natural de su existencia. Esto con respecto a los temas directamente vinculados a la bioética. El resto de las cuestiones abordadas constituyen un interesante aporte sobre distintas inquietudes que hoy convocan a filósofos y pensadores afines a las diversas vertientes de saber antropológico.
Respecto a temas del campo bioético, podríamos decir que suman 8 de los 14 capítulos; pero digamos que alguien con una perspectiva mas restrictiva de la epistemología disciplinar nos restaría este número y otro con una mirada inclusiva podrá sumar. En mi consideración pueden estar perfectamente en el campo de la ética, algunos, y específicamente en la bioética los siguientes: Embriones congelados, ¿Es posible la ética en Heidegger?, San Agustín y la pena de muerte, Ética y fe en Henri Bergson, Responsabilidad y ética, Sugerencias de E. Lévinas, Bioética personalista de Elio Sgreccia, El comercio de órganos y Nosotros, los animales y la ética.
El común denominador argumental: Defensa irrestricta de la vida humana con fundamento en el personalismo ontológico, como hoy denominamos.
En relación a los temas referidos a problemas del filosofar actual, están destinados los restantes capítulos: Hans Georg Gadamer: Lenguaje y verdad, Vattimo: Pensamiento débil y cristianismo, Vida cotidiana, Amor, muerte y esperanza. Reflexiones desde Gabriel Marcel y El verdugo en la sociedad medieval nos sumergen en el pensar contemporáneo sin perder el horizonte del problema antropológico y mostrándonos de manera magistral nuestras raíces medievales -tan difíciles de aceptar entre los reduccionistas- y que sin embargo aparecen en los avatares de nuestra contemporaneidad.
