La deuda soberana argentina profundizaba en las últimas horas su debilidad por la creciente incertidumbre de los inversores sobre un eventual acuerdo del Gobierno con el FMI para afrontar una deuda de 45.000 millones de dólares. 

Las reservas netas del banco central son casi nulas y la nación sudamericana no tiene acceso a los mercados internacionales de crédito, por lo que el índice del riesgo país que elabora la banca estadounidense JP.Morgan se perfilaba hacia los máximos históricos.

La deuda "ard dollar argentina no encuentra piso de la mano de las discrepancias con el FMI, que alejan a los pocos inversores que aún tienen alguna posición en bonos nacionales. Además no existió reinversión de los cupones recientemente pagados", dijo la consultora Delphos Investment.

Agregó que "los bancos del exterior que aún cubren Argentina parecen empezar a comprar el escenario de un ‘no’ acuerdo con el FMI, y con ello el mal humor parece crecer. Nosotros aún asignamos una probabilidad del 65/70% a un acuerdo sobre la hora, el cual por otro lado no serviría para mucho más que descomprimir algo de este ‘stress’ financiero y mejorar un poco la reputación".

 

Diferencias entre Argentina y FMI

La mayor diferencia entre el gobierno argentino y el FMI está en cómo achicar el déficit fiscal, ya que el organismo multilateral pretende que sea mediante un ajuste notorio y el Gobierno -que se opone a esa alternativa- busca que sea en base al crecimiento con mayor recaudación.

El canciller Santiago Cafiero busca el aval clave de Estados Unidos para el acuerdo. El próximo vencimiento a amortizar es a finales de marzo por unos casi 4.000 millones de dólares, por lo que se especula esa fecha como objetivo de acuerdo con la idea de evitarse el tan temido default.

 

  • Bonos. Los bonos extrabursátil perdían un 0,3% promedio, con algunos papeles que arrastran baja de hasta 12% en lo que va de enero, con desarme de posiciones mayoritaria en los nominados en dólares.
  • El riesgo país. Subía ocho puntos básicos a 1.873 unidades, frente al récord absoluto de apenas por arriba de los 1.900 puntos básicos alcanzados a fines de noviembre último. Los niveles son de "default", pese a una gigante reestructuración de deuda privada en 2020.
  • Reuniones. Desde el Gobierno se dijo en la víspera que se llevan adelante reuniones permanentemente con el FMI. "Argentina ya presentó su propuesta y espera, y está en manos del Fondo Monetario ahora tratar de dar la respuesta lo más rápido posible", enfatizó la vocera de presidencia.
  • Merval. El índice Merval de la bolsa porteña se mantenía prácticamente sin cambios en la zona de las 85.437 unidades, con un notorio recorte de liquidez.
  • Los negocios. Estos permanecían condicionados por la fuerte expansión de los precios minoristas, cuyo registro de diciembre del 3,8% fue el segundo más alto del 2021 y cerró el año en un preocupante 50,9%, por encima de lo previsto entre analistas.
  • Postergación. Un reciente un informe del banco de inversión Morgan Stanley señaló que el arreglo entre Argentina y el FMI podría postergarse hasta el segundo trimestre del año, con un escenario catastrófico si se extiende más allá, donde la bolsa se derrumbaría peor que en las primarias del 2019.
  • Peso mayorista. En el segmento cambiario, el peso mayorista cedía un 0,10%, a 103,85/103,87 por dólar con la intervención del BCRA desde la misma apertura, con la idea de no perder reservas ante la demanda importadora y de inversores privados.
  • Franjas alternativas. El peso en las franjas alternativas también evidenciaba debilidad, a 212,9 unidades en el "contado con liquidación" (CCL), a 202 en el "dólar MEP" y a 209 unidades en el informal o "blue".
  • Condicionantes. La actividad financiera se moviliza en medio de otros dos grandes condicionantes para la economía local: una histórica ola de calor con cortes de energía en gran parte del país y una galopante tercera ola de coronavirus. 

 

Por Jorge Otaola y Eliana Raszewski 
Agencia Reuters