A casi un mes del comienzo del ciclo lectivo, ya hay 1.400.000 alumnos que no recibirán los 180 días de clases obligatorios por ley, a raíz de los paros docentes.

Siete provincias, San Juan, Corrientes, Chaco, Jujuy, Neuquén, Río Negro y Santiago del Estero, han tenido huelgas que harán imposible cumplir el calendario escolar en este año que se inició con alto nivel de conflictividad. La situación más grave se registra en Río Negro, donde la inactividad docente perjudica al 60% de los 160.000 alumnos que aún no pueden ir a la escuela. Por su parte, los alumnos de las escuelas porteñas sumarán esta semana cinco días sin clases. Las siete provincias señaladas reciben en su conjunto 420 millones de pesos de la Nación para el pago de salarios. El monto asciende a 2.300 millones de pesos y se entregan mediante el Fondo de Incentivo Docente, girado en forma equitativa todas las jurisdicciones, y el Fondo de Compensación Salarial, creado en 2005, distribuido entre las 11 provincias que no alcanzan a cubrir con sus recursos el piso salarial de 1490 pesos. Son Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán.

Mientras que las próximas elecciones legislativas se adelantaron, muchos niños y jóvenes argentinos viven el retraso formativo debido a las escuelas vacías. Esto es grave, porque la calidad institucional y la calidad educativa tienen que ver con lo previsible, con el respeto de reglas de juego y con el tiempo y el espacio de quienes son el futuro del país. No es posible vivir en la incertidumbre de pensar si habrá clases o no al día siguiente. Es lo mismo que dudar de si habrá o no futuro el día de mañana.

La vida escolar enseña muchas cosas, entre ellas, el ritmo del trabajo, la disciplina de la continuidad, de la regularidad, y del esfuerzo. En el diseño de un país serio y que trabaja a favor de un mañana más prometedor, la escuela es no sólo importante, sino más aún, imprescindible. De ahí que las escuelas sean la esperanza para reconstruir la cultura del trabajo, devastada en amplios sectores del país como consecuencia de la desocupación y de prácticas destructivas del aparato productivo propias del clientelismo político.

En estos tiempos en que tanto se habla en nuestro país de inseguridad y de endurecimiento de penas frente al delito, sería importante reflexionar sobre la frase del filósofo y matemático griego Pitágoras (582-507 a.C): "Educad a los niños y no será preciso castigar a los hombres".