El Ranking Global de Innovación 2012, elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de las ONU, y la escuela de negocios INSEAD, con sede en Francia, clasificó a 141 países según su capacidad de innovación, o habilidad para inventar nuevos productos. Es un indicador clave: en una economía global basada en el conocimiento, donde las empresas que inventan nuevos productos a menudo tienen un valor que supera al PBI de países enteros, la innovación es un factor de crecimiento cada vez mayor.
Según este ranking, los diez líderes mundiales en innovación son Suiza, Suecia, Singapur, Finlandia, Inglaterra, Holanda, Dinamarca, Hong Kong, Irlanda y Estados Unidos. No sólo se toma en cuenta las nuevas patentes registradas por cada país -EEUU está muy por delante del resto- sino también las inversiones en investigación y desarrollo, y el clima empresarial y regulatorio.
Ningún país latinoamericano, salvo Chile, figura entre los 50 líderes mundiales en innovación. Chile está en el puesto 39, seguido por Brasil (59), Colombia (65), Uruguay (67), Argentina (70), Perú (75), Guyana (77), México (79), Paraguay (84), Panamá (87), El Salvador (93), Ecuador (98), Guatemala (99), Nicaragua (105), Honduras (111), Bolivia (114) y Venezuela (118) que sigue cayendo en picada y cerca del final de la lista, debajo de Zimbabue, Lesoto y Uganda.
Otro cuadro estadístico clasifica a países "líderes” en innovación; los que "están aprendiendo” y los de "bajo desempeño” en relación con su ingreso per cápita. Coloca en el primer grupo a Suiza, a los países del norte de Europa, Nueva Zelandia e Israel. El grupo de los que "están aprendiendo” incluye a China, India, Vietnam y Ghana, mientras Chile aparece situado en una zona gris muy próxima a ellos. El "bajo desempeño” incluye a México, Argentina, Ecuador y Venezuela.
Soumitra Dutta, el académico del INSEAD, me dijo que las principales razones por las que no hay países latinoamericanos entre los primeros 30 líderes en innovación -pese al hecho de que Brasil y México se cuentan entre las doce economías más grandes del mundo- están relacionados con el ambiente político, regulatorio y empresarial de la región. Asimismo, la calidad de la educación suele ser pobre, especialmente en el área científica, y hay poco crédito para nuevos emprendimientos.
Señaló que "los países de bajo desempeño latinoamericanos están mejorando, pero el resto del mundo está avanzando más rápido y en Asia mucho más”.
Con respecto a la baja calificación de los países latinoamericanos, se debe en gran medida a que la mayoría de los presidentes se resiste a reconocer que la región se está quedando atrás en calidad educativa, ciencia y tecnología. Prefieren no hablar de estudios como el Ranking de Innovación Global, o los tests internacionales PISA de estudiantes de 15 años, o de las estadísticas de la Oficina de Patentes y Marcas Registradas de EEUU, que muestran que Corea del Sur sola registró 13.200 patentes el año pasado, mientras Brasil sólo registró 250, México 120 y Argentina 50.
