Veinte años después de que fuera sancionada la ley 23512, que proponía el llamado Proyecto Patagonia, consistente en el traslado de la Capital Federal como sede de la administración gubernamental del país, a la ciudad de Viedma, Río Negro, se reactualiza la idea del expresidente Raúl Alfonsín en varios dirigentes políticos.

En distintos sectores se considera que con el traslado de la capital se le quitaría poder a Buenos Aires, con el objeto de lograr un país más federal. El proyecto se asemeja al proceso de creación de Brasilia, en Brasil, con el principal objetivo descentralizar la ciudad de Buenos Aires y la zona del conurbano donde habita el 33% de la población del país, tan sólo en más del 1% del territorio nacional.

Alfonsín sostenía que quitándole a Buenos Aires la sede del Gobierno nacional se solucionaría el problema demográfico que afecta a la Argentina, además de posibilitar el desarrollo de inversiones en el interior del país el inicio de una nueva revalorización del Estado Federal. Por eso anunció en 1986 el Proyecto Patagonia y Capital dentro del plan para la Fundación de la Segunda República Argentina, que también comprendía la provincialización del Territorio Nacional de Tierra del Fuego y la radicación de empresas en las provincias patagónicas. De todo esto lo único que se logró fue la transformación de Tierra del Fuego de territorio nacional en provincia, pero la creación de la nueva Capital de la República sigue vigente, ya que la ley de traslado nunca fue derogada.

Ahora la iniciativa la reimpulsan tres diputados kirchneristas por Misiones; un diputado del Frente Renovador también de Misiones y el constitucionalista cordobés Antonio María Hernández. Este último propone a Córdoba, algún punto del Sur, o a donde aconsejen los especialistas.

Por su parte el titular de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez (oficialista) se ha manifestado a favor de que Buenos Aires deje de ser la capital política del país, ya que esa idea se pensó mirando al Atlántico y a Europa y la nueva geopolítica plantea la relación con oriente por lo que Argentina debe pensar en el Pacífico. En tanto, la presidente Cristina Fernández de Kirchner en todo momento ha elogiado la idea de Alfonsín y ha expresado que en algún momento se tendrá que dar el debate sobre este tema.