Deseo felicitar al Ministerio de Turismo y Cultura por la hermosa exposición de fotos de sitios y objetos simbólicos de la provincia y que son tan representativos de nuestra cultura. Muestra llevada cabo en la peatonal Maestro de América durante la celebración del Día del Patrimonio, en la que se observaron imágenes que son testimonio de un patrimonio que en algunos aspectos ha sido modificado, transformado y readaptado dada las circunstancias naturales vividas.
Muy bien mostrarlos por el valor intrínseco que estos poseen y que representan el conjunto de valores para la historia y la identidad de nuestra sociedad. Se trata de un patrimonio que representa intereses comunes, tanto para lo que es público como a lo privado, depositarios y custodios todos de lo propio y que garantizan la conservación y su mantenimiento.
Desconozco si en San Juan existe un inventario de los testimonios culturales privados con posibilidad de informarlos y difundirlos.
Tampoco sé si tenemos un inventario de los bienes patrimoniales desaparecidos por causas naturales, como la sufrida en la provincia, que lógicamente ha de ser en fotografía, que deberían estar expuestas, en el sitio donde en existencia estuvieron, para que no pierdan su contexto. En otros lugares del mundo esas imágenes están en el lugar que ocuparon en su época, un ejemplo ciudad Brujas, en Bélgica, este es un patrimonio que pertenece a todos y deberían estar expuestos para la memoria, si bien están en un museo, es difícil reconstruir el espacio en donde estuvieron originariamente.
¿Y para qué? Para conservar la tradición, que permite conocer la historia del sitio y sus ocupantes, y en lo que en ellos se desarrollaba, lo que es propiedad de todos. Expresar una referencia oral, que recree parte de la historia de la ciudad fuera de un museo, sino que se conformen imágenes del pasado, generando turísticamente itinerarios culturales temáticos, tales como, por dar un ejemplo, ya que deben haber otros: En San Juan, la cultura se vive, se mira y se toca, como museo al aire libre, más los circuitos "El arte en San Juan"; "La Arquitectura en San Juan"; la "Ruta de la Evangelización"; "Sarmiento en San Juan" y "Sarmiento y sus ideas" todos declarados de interés turístico por resolución 033, de 2003 de la Dirección de Turismo.
Creo que se puede realizar un inventario y solicitar a sanjuaninos que posean estas imágenes, y lograr que faciliten, por ejemplo de una capilla, una casa de barrio, una calle, aunque su estructura haya sido modificada, pero quién fue el personaje, qué sucedió en ese sitio, etc.
Debemos buscar la memoria, es parte del patrimonio. En San Juan tenemos la posibilidad de mantener, para mostrar en algunos de sus aspectos, por ejemplo una calle que aún conserva viviendas de comienzos o anteriores al siglo XX y que tiene relatos como en la calle Tucumán Sur, entre Brasil y Abraham Tapia, donde se entrenaban los hockistas del Patín Club de Trinidad en las noches, y así ir recreando para el mismo sanjuanino diferentes rutas culturales, con la veredas angostas y las casa con zaguán, junto a las nuevas estructuras, para poder ser transmitidas, ya que cada uno debe ser comunicador de su cultura y patrimonio. Recordar que son pocas las generaciones que quedan para la memoria oral.
Junto a ello se debería generar un plan de impulso al turismo cultural que faciliten la comprensión tanto de propios y ajenos, hacia los propios, para su conservación como seña de su identidad, implicando a la comunidad locales la revalorización de sus ciclos o etapas de desarrollo de sus arraigadas costumbres. Crear una estructura didáctica tanto en lo formal como en lo turístico para los grupos de visitantes.
La propuesta de creación de itinerarios culturales permite que tanto los visitantes como los locales pongan en valor todo lo patrimonial en lo intangible como la tangible, fomentando el valor del patrimonio para las generaciones venideras. Mediante el recorrido del patrimonio cultural se conocen diversas etapas de la historia, cómo vivían y pensaban quienes intervinieron en el desarrollo de la sociedad. Como tal, este patrimonio debe ser protegido, pues su disminución tanto en lo oral como en lo material equivale a perder una parte de nuestra cultura. Su protección debe responder a una política de Estado que favorezca además su difusión para conocernos y darnos a conocer a través de él.
En el mundo se hace, y nosotros debemos presentarlas en sociedad. Que San Juan en su estructura haya sido modificada por causas ajenas, pero no debemos perder su memoria, para la posteridad y para quienes desean saber quién y cómo somos y el porqué.
Memoria hay, testimonios también y libros, es cuestión de sumar voluntades que también hay, sería demostración de amor a la provincia y generar una Ruta Cultural con testimonios visuales de ayer y de hoy.
