La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), la mayor entidad gremial docente, espera concretar mañana la paralización de la actividad en reclamo de la reapertura de paritarias, dentro de los planteos que realiza al Gobierno nacional. Se trata de una primera parte, ante la movilización anunciada para el 2 de septiembre venidero también sin asistencia a las aulas.
Con es habitual, se suman a esta huelga todos los sindicatos docentes y trabajadores de la educación de nuestra provincia, incluyendo los universitarios, en apoyo a la decisión nacional y de los demás nucleamientos coincidentes con la demanda de los seis puntos en las cuales se asienta la protesta. El primero es la reapertura de las paritarias salariales frente al desfasaje inflacionario que resiente en poder adquisitivo del y trabajador, una cuestión que estaría fuera de discusión porque involucra a toda la fuerza laboral, aunque se puede negociar sin llegar a medidas extremas.
También se exige el cumplimiento de los acuerdos paritarios del mes de febrero en algunas provincias; se plantea la necesidad de sancionar una Ley de Financiamiento Educativo, sin más precisiones de los pedidos de aumento del presupuesto educativo, la jerarquización y respeto de la carrera docente con concursos en tiempo y forma, y la eliminación de las cifras salariales en negro que conforman gran parte del salario en distintas jurisdicciones del país. Pero también se busca la eliminación del impuesto a las ganancias en la educación y el insólito cuestionamiento sobre la existencia de una supuesta ‘criminalización de la protesta social”.
Evidentemente en este ámbito no existe vocación por el diálogo para analizar con el Ministerio de Educación las salidas que pueden ser factibles para atenuar la situación salarial, más si todos los indicadores económicos están proyectando una baja de la inflación para lo que resta del año. Además, hay un acuerdo de paritarias vigentes y un aumento previsto para este mes de agosto, propio de haberse alcanzado en la mayoría de las provincias buenos acuerdos salariales.
El paro docente sin duda está politizado dentro de las modalidades de los ‘palos a la rueda” de la oposición y lejos del derecho de huelga. Eso si, los alumnos vuelven a ser rehenes de las desmedidas presiones sindicales.
