
Entre otras agrupaciones defensoras de los Derechos Humanos a mediados de la década del noventa nacía "Hijos por la Identidad, por la Justicia, contra el Olvido y el Silencio" (HIJOS). Este grupo de jóvenes, que tienen en común en sus historias personales la ausencia de uno de sus padres, en algunos casos, o ambos en otros, deciden unirse al reclamo social, la denuncia y el pedido de justicia. Oficialmente nacen en la provincia de Córdoba en abril de 1995, transformándose, de la mano de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, en una voz contundente en el reclamo de derechos desde sus comienzos.
En un trabajo de investigación realizado en 2013 por las universidades nacionales de Cuyo, de San Juan y del Comahue, se explican los pormenores del nacimiento de esta agrupación que es protagonista cada 24 de marzo de la marcha y conmemoración del golpe de Estado que derrocó al gobierno democrático presidido por María Estela Martínez de Perón, y participa permanentemente de actividades vinculadas a la lucha por la aparición de nietos de secuestrados y desaparecidos durante la citada época de la historia argentina.
Mónica Viviana Bertoglio y Patricia Peñaloza son las profesionales responsables del estudio citado que se denomina "HIJOS, AltoValle y San Juan, una aproximación a las prácticas políticas de la juventud como forma de resistencia social en la década de 1990". Allí se recuerda que la agrupación en San Juan nace varios años después que en el resto del país y "los primeros acercamientos e identificaciones se dieron durante un acto en el Bosque de la Memoria de la Universidad Nacional de San Juan, en el año 2000", inolvidable para todos quienes estuvimos presentes en los jardines de la Facultad de Ciencias Sociales.
Las autoras citan a miembros de HIJOS San Juan, quienes son consultados para este trabajo, uno de los cuales recuerda: "Al principio cuando nos empezamos a juntar veíamos que muchos tenían miedo (…).
Paralelamente, Margarita Camus, cinco años prisionera de la dictadura, entre 1976 y 1981, recuerda que para hablar del primer esbozo de HIJOS, hay que remontarse a 1986 cuando se inaugura el citado espacio abierto de recordación y "donde estuvo presente Juan Martín Rossini Zunino", cuyos dos padres están desaparecidos.
Una vez conformada esta agrupación, los primeros miembros deciden incorporarse de forma activa a la programación que se realizaba a nivel nacional, donde aprenden e incursionan en esta nueva etapa de reconstrucción personal de su propia historia. Para Fernando Martínez actual dirigente máximo de HIJOS San Juan, el primer paso lo dio Pablo Castillo, sanjuanino residente en Córdoba, quien militaba en HIJOS de aquella provincia, "y cuando vino a San Juan nos entusiasmó para formar la agrupación aquí. La primera reunión fue en casa de Diana Tello, madre de Pablo. Luego nos seguimos juntando, a veces en mi casa o en la de otros chicos. Era una experiencia nueva, juntarnos con gente que no conocíamos pero que al mismo tiempo sentíamos que teníamos una historia en común. Fue algo muy lindo".
