Los habituales acampes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, una postal a la que la gente ya se ha acostumbrado.

 

Con los Mártires de Chicago del año 1886, se identifica a un grupo de obreros acusados injustamente de realizar un atentado con explosivos -la denominada Revuelta de Haynarket-, que fueron juzgados y ejecutados de manera sumaria en los Estados Unidos. En su homenaje, el 1 de mayo de 1889 fue establecido como Día Internacional de los Trabajadores, por la Segunda Internacional (asociación de partidos de izquierda, con fuerte base en Europa). En 1890, en una Argentina envuelta en una profunda crisis política, los trabajadores realizaron el primer mitin del 1 de mayo.

Desde las iniciales conmemoraciones, se llegó a los actuales reclamos.

Hacia fines del siglo XIX, los pedidos de la fecha fueron: jornada laboral de 8 horas; regular el trabajo infantil y de las mujeres; abolir el trabajo nocturno; inspeccionar las condiciones de seguridad en talleres y fábricas; bajar los elevados costos de los alquileres; promover la vivienda obrera, entre otros. Frente a ello, el Pte. Avellaneda decidió en 1873 pagar como sea la deuda con el extranjero, "con el hambre y la sed de dos millones de argentinos". Se rebajaron un 15% los sueldos y pensiones y se suspendieron las obras públicas. 

Ahora hacia principios del siglo XXI los nuevos reclamos han sumado: producción y trabajos; salarios justos; corrupción institucional; inflación; equidad político-social. La situación de importantes sectores de la clase trabajadora en el país es dramática: altos porcentajes de desocupación y trabajo informal "en negro"; salarios por debajo de la línea de pobreza; dirigencias políticas millonarias, ejecutivas, legislativas y judiciales; una justicia lenta, dependiente y politizada.

¿Saben Uds. que, de los 33 municipios que conforman el conurbano bonaerense tan sólo 3 tienen publicado su sueldo abiertamente? 

El punto en común entre los jefes comunales es que no hay un parámetro de transparencia pública ni tampoco un límite para los sueldos. Hay quienes ganan 200 mil y quienes ganan más de un millón de pesos por mes. Por ejemplo, el intendente de Tigre es uno de los pocos que decide publicar de manera transparente su sueldo. Eso sí, según lo que presenta, percibe un salario bruto de $1.594.000 pesos. Los gastos por representación y antigüedad lo cobran con planillas aparte.

¿Hambre y sed de cuántos millones de argentinos hacen falta esta vez?

 

Por el Prof. Luis Varese