Las universidades argentinas, tanto las oficiales como las de gestión privada, siguen exhibiendo bajos niveles de calidad académica, no ya en las calificaciones mundiales -lamentablemente muy atrás- sino en la región, según el reciente el ranking de universidades latinoamericanas elaborado por la empresa británica Quacquarelli Symonds (QS), una reconocida calificadora mundial de centros de enseñanza superior.
La primera universidad argentina es la Universidad de Buenos Aires (UBA), en el puesto 19, siete lugares menos que el puesto del año pasado. Por encima figuran diez universidades brasileñas, cuatro chilenas, dos colombianas y dos mexicanas, en tanto a la UBA le siguen la Universidad Austral en el puesto 20; la Universidad Nacional de La Plata, puesto 21 y la Pontificia Universidad Católica Argentina en el lugar 22.
Del grupo argentino nueve universidades se encuentran entre las 50 mejores, por ejemplo la Nacional de Córdoba, en el puesto 25; las privadas Torcuato di Tella, 44; ITBA, 45, y San Andrés, 46 y 47 la Nacional de Rosario. Lejos se ubican instituciones menores como las universidades de Palermo y de Belgrano, en los lugares 60 y 62, respectivamente, y otras que reciben importante apoyo económico y político del Gobierno nacional como las de San Martín y la de General Sarmiento, están en los puestos 125 y 126, respectivamente.
Sobre la caída de la UBA, los investigadores de la QS aclararon que esa universidad argentina es la institución más popular de la región entre los empleadores de posgrado, pero al igual que la Universidad Nacional de México sufre de una relación estudiante/facultad comparativamente pobre y una baja proporción de personal con un doctorado.
Es que la evaluación de las 395 casas de altos estudios de 21 países de la región es el resultado de aplicar una fórmula que integra la calidad académica, la opinión de los docentes, la proporción de estudiantes y profesores extranjeros, la relación de cantidad de docentes por alumno y la perspectiva laboral de los graduados, entre otros criterios específicos.
Por el contrario, la Católica de Chile está liderando por el impacto promedio de sus investigaciones, medido a través del número de citas logradas por sus publicaciones científicas y por la trascendencia académica internacional, entre otros logros.
