En un mundo europeo colmado de sucesos que presagiaban la terrible primera contienda mundial, y en una Argentina cambiante política y socialmente, nacía hace 115 años Juan Domingo Perón. Fue en Lobos, provincia de Buenos Aires, el 8 de octubre de 1895, el sitio donde el que fuera tres veces presidente del país, vio la luz.
En una vivienda de esta localidad, de altas paredes, grandes ventanales y amplio patio, situada en la calle Buenos Aires al 1380, Perón vivió su infancia y parte de su primera adolescencia. Era hijo de doña Juana Sosa Toledo -de origen criollo- y de don Mario Tomás Perón, apellido este de origen francés. El matrimonio además tuvo otro hijo nacido años antes, llamado Avelino Mario, muy apreciado por su hermano menor.
El jefe de la familia se dedicaba a las tareas agrícolas y ganaderas, ocupación esta, según apuntan los historiadores, aproximó al joven Juan Domingo a la idiosincrasia nativa, imbuyéndolo de su particular criollismo. Al comenzar el nuevo siglo la familia tuvo que trasladarse por motivos laborales a la patagonia, al entonces Territorio Nacional de Santa Cruz, radicándose en las proximidades de Río Gallegos. Según apuntan los biógrafos, Perón anhelaba como su abuelo ser médico, pero finalmente con sus dieciséis años recién cumplidos ingresó al Colegio Militar, egresando como subteniente especializado en infantería. Siendo teniente primero cumplió su destino en Buenos Aires, donde vivió en el hogar de su abuela materna. En estas circunstancias conoció a una bella jovencita -de profesión maestra- llamada Aurelia Tizón, con quien contrajo enlace en enero de 1929. Ella ayudó con empeño a su esposo en algunos de los varios libros que escribió, en general referidos a episodios bélicos e incluso de índole antropológica. Pero lamentablemente una cruel enfermedad terminó con la vida de "Potota", como llamaban cariñosamente a la joven Aurelia. Simultáneamente la carrera militar del oficial Perón ascendía rápidamente, participando activamente en diferentes episodios, cumpliendo destinos en su mismo país, en Chile o en Europa, desempeñándose también como profesor de historia militar en la Escuela Superior de Guerra. Los años 1943 y 1944 son hitos en su vida. En el primero de ellos se aproximó a la vida pública, actuando con protagonismo en el golpe que derrotó a Ramón Castillo, presidente surgido de elecciones tramposas. Y en 1944 conoció a Eva Duarte, mujer que fue parte esencial en el movimiento político-social que forjaría. Desde esos tiempos su quehacer en el mundo de la política fue constante, hasta el fin de sus días, no obstante de haber sido perseguido, proscripto y condenado al exilio. Con hechos concretos y palpables en favor de los más desamparados, la figura del general Juan Domingo Perón pasó al estrellato, convirtiéndose en el gran protector y ferviente defensor de la clase obrera, la cual hasta los años de su actuación se encontraba en estado orfandad.
