El 8 de enero de 1976, se publicó la obra póstuma de Juan Perón, conocida como su testamento político. La obra está contenida en el pensamiento último del líder justicialista cuyo primer anuncio, a modo de ensayo, fue presentado oficialmente el 1º de mayo de 1974 ante la Asamblea Legislativa, dos meses antes de morir, cuando ejercía la Presidencia de la Nación. Treinta días después, el Ejecutivo dispuso la publicación masiva pero la salud de Perón se resintió después de un viaje al Paraguay y sobrevino su deceso el 1 de julio de 1974. Eso no sólo postergó la publicación, sino que la obra fue objeto de ediciones rudimentarias, tomadas del discurso en el Congreso y manejadas por sus seguidores y en emprendimientos particulares.

El texto ha sufrido en ese trance múltiples alteraciones, aunque no han sido sustanciales. El objetivo de Perón, intuyendo que su final estaba cerca, no pasaba por la herencia personal sino en la definición política de su anhelo de unidad nacional. Entendía que el Modelo Argentino debía ser posible de realizar, pretendía ser una propuesta concreta para alcanzarla, según sus palabras sencillas y de profunda convicción. El país se desangraba en medio de enfrentamientos internos que impedían la realización de una sociedad más justa que entendiese que para un argentino no debía haber nada mejor que otro argentino, apotegma que pronunció asiduamente durante su tercer período constitucional. El escrito con el nombre de Modelo Argentino, fue considerado como la última actualización de su pensamiento y su doctrina y está contenido en "El Modelo Argentino para el Proyecto Nacional”. Mañana se cumplen 36 años de la primera vez que se conoció su testamento original.