En cambio, durante su gira de ocho días, Xi está visitando Trinidad y Tobago, Costa Rica y México, tres aliados de Estados Unidos. Desde allí, Xi viajará a California para reunirse con el presidente Obama el viernes 7.
La opinión de la prensa estadounidenses es que el itinerario de Xi -será el primer presidente chino de los últimos tiempos que no hará escala en Cuba- demuestra su intención de seguir expandiendo las relaciones económicas con América latina, y también puede ser una señal de que el nuevo líder chino se centrará en los negocios más que en la política.
Pero, a juzgar por fuentes diplomáticas de Pekín y Latinoamérica, esa es la parte menos importante de la historia. Más bien, la elección de Trinidad y Tobago, Costa Rica y México es un "’ojo por ojo, diente por diente” en respuesta a la última visita de Obama a Myanmar. En otras palabras, Xi le está diciendo a Washington: "’Ustedes se están metiendo en nuestro vecindario, yo me voy a meter en el de ustedes”.
Probablemente no sea coincidencia que Xi visite Costa Rica y México, dos países que Obama visitó en mayo, y Trinidad y Tobago, donde el vicepresidente Joe Biden estuvo días atrás. Y es curioso este viaje después de la visita de Obama a Myanmar, y después del viaje del ex Secretario de Defensa, León Panetta, a Vietnam, que responden a la nueva política exterior de "’pivote asiático” de Obama, que busca entre otras cosas el derecho de navegación de EEUU en el disputado Mar del Sur de China, irritando a los militares chinos. La decisión de Xi de visitar algunos países más cercanos a Washington puede ser su manera de apaciguar a los militares: les demuestra que optó por un itinerario más audaz.
El embajador saliente de México en China, Jorge Guajardo, me confirmó desde Pekín que la decisión de Xi de no hacer escala en Cuba causó sorpresa en la comunidad diplomática. "’El ex presidente Hu Jintao nunca había viajado a la región sin ir a Cuba”, me dijo.
El comercio de China con Latinoamérica se ha disparado a U$S 261.000 millones en 2012. Y se pronostica que China será el principal socio comercial de la región en 2015. Pero, el FMI recortó su predicción de crecimiento para China a un 7,7%, del 8% y, en un estudio del HSBC, la actividad fabril china cayó por primera vez en siete meses en mayo.
