El juego para el niño es una actividad mental y física esencial para su desarrollo, en forma integral y armoniosa. Es la expresión de todas las inquietudes, fantasías y su mundo emocional. El niño necesita desarrollarse para convertirse en adulto. Es por ello que podemos decir que el juego está ligado al arte, la poesía, al saber.

Si nos preguntamos, ¿en qué medida la cultura que vivimos se desarrolla en forma de juego? podemos decir que el aspecto cultural impregna el espíritu del niño y la forma en que se manifiesta es de carácter lúdico.

El juego ha evolucionado conforme se desarrolla las edades más tempranas del niño, del mismo modo, que lo hizo la cultura como forma de juego. "El juego infantil es una actividad cultural que desarrolla la inteligencia (Piaget). A través de él, el niño, controla su propio cuerpo, coordina sus movimientos, organiza sus pensamientos, explora el mundo, sus capacidades motoras, controla sus sentimientos, se convierte en un ser social, mejora su lenguaje, actitudes y comportamientos. Además es un recurso educativo por excelencia en la infancia. Muestra de ello, la Secretaría de Ambiente y Servicios de la Municipalidad de la Capital instrumentaron a través del juego, recreación y títeres el proyecto "Sensibilización ecológica y ambiental Club Así se hace” cuyo objetivo es lograr la adquisición de hábitos y formación de comportamientos en el cuidado del ambiente. El mismo se aplica en escuelas de capital, nivel primario.

Después de estas consideraciones, nos podemos preguntar: ¿Los chicos juegan menos hoy? Según una investigación reciente publicada en el libro "El poder del juego” sostiene que los chicos perdieron en los últimos diez años 12 horas de tiempo libre por semana, incluyendo 8 hs de juego espontáneo y actividades al aire libre. Así, pediatras y docentes ven con preocupación cómo llegan a las aulas generaciones de chicos cada vez más pasivos, menos creativos, con problemas de obesidad o trastornos de alimentación a la hora de resolver problemas

Las diferencias de antaño y ahora, pueden ser muy notorias y entre ellas podemos recordar que jugaban desde que despertaban, hasta ir a dormir y también creaban historias desde su propia imaginación.

"Los niños de hoy” han cambiado su forma de jugar sustituyéndola por juegos pasivos. Según el pedagogo italiano Francisco Tonucci, sostiene "que la utilidad educativa y didáctica de los deberes extraescolares le quitan tiempo de juego y es casi nula y a veces contraproducente. La falta de juego y el considerable incremento de las actividades programadas fuera del horario escolar, desde los jardines de infantes, a veces no redunda en un mejoramiento académico muy por el contrario.

La tendencia hoy, es llenar la agenda de los niños con actividades extraescolares porque temen a la "agenda vacía”. No todos los chicos pueden llenar agenda, tal vez porque no juegan, no asisten a clase y salen a trabajar. Sin embargo, es positivo que tenga tiempo, "muerto” de no hacer nada, porque así podrá crear un juego que le permitirá desarrollar su imaginación, habilidad clave, para el proceso educativo. "El hombre no es perfectamente humano si no juega” Tal vez no pueden percibir de lo que se aprende en el juego, es fundamental después en su vida laboral.

El juego entre padres e hijos hacen a estos últimos más felices, tolerantes y exitosos en la escuela. Es necesario, construir junto al niño una infancia rica en experiencias compartidas en familia y con amigos que de lugar, a espacios de creatividad y juego, sobre todo juego.

(*) Conductora de "Botica Educativa” – LV5 Radio Sarmiento. (Facebook: boticaeducativa@hotmail.com – Youtube: boticaeducativa yolanda quiroga).