
El gobernador de la provincia de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, declaró como "persona non grata" al ministro de Relaciones Exteriores de Reino Unido, David Cameron, que el lunes llegó de visita a las Islas Malvinas. El viaje se dio apenas un mes después de su reunión con Javier Milei en Davos, y es la primera de un funcionario británico desde 2016.
"Ningún representante colonial de un Estado que atenta contra nuestra integridad territorial mancillando la memoria y el sacrificio eterno de nuestros Héroes de Malvinas será bienvenido en nuestra provincia", indicó en un extenso mensaje difundido en su cuenta oficial de X.
Melella resaltó que mientras "persista la usurpación británica" en ese territorio "y Reino Unido siga rehusándose a reanudar las negociaciones que la comunidad internacional establece" para devolver "lo que por historia y derecho" les pertenece, no descansarán "en su lucha" por la soberanía.
"La presencia de David Cameron en nuestras Islas Malvinas configura una nueva provocación británica que busca menoscabar nuestros legítimos derechos soberanos sobre nuestros territorios y sostener el colonialismo en pleno siglo XXI. No lo vamos a permitir", sostuvo el gobernador reelecto en las últimas elecciones de mayo de 2023.
En la misma línea se expresó el intendente del municipio de Río Grande, Martín Pérez, quien le solicitó a Cameron a través de redes sociales que "se abstenga de este tipo de provocaciones" y que "ponga fin a la militarización del Atlántico Sur y acate las resoluciones de Naciones Unidas".
Por su parte, el excanciller de la administración de Alberto Fernández Santiago Cafiero también repudió la visita. "Expreso mi más categórico rechazo a la presencia del secretario de Relaciones Exteriores británico, David Cameron, en las Islas Malvinas. Se trata de una nueva e inadmisible provocación, que no sucedía hace 30 años, y que debe ser rechazada por el gobierno nacional".
La visita de Cameron simboliza la primera de un canciller británico en un largo periodo de tiempo. Además en declaraciones anteriores aseguró que no hay discusión abierta sobre la soberanía del territorio y que las Islas Malvinas son una "parte valiosa de la familia británica".
El titular de Exteriores británico tiene previsto homenajear al personal británico que perdió la vida en el conflicto de 1982. Tras su visita, viajará a Paraguay y posteriormente asistirá a la reunión de ministros de relaciones Exteriores del G-20 en Brasil.
Tras su aterrizaje, Cameron fue trasladado en helicóptero a algunos de los principales lugares de batallas de la guerra de 1982, como San Carlos. Después visitó, en Pradera del Ganso, un museo de la guerra, en un edificio donde habrían sido retenidos isleños durante el conflicto. "Gracias por mantener viva su memoria", escribió el canciller en el libro de visitantes.
Según la agencia británica Press Association (PA), lejos de las cámaras, Cameron visitó, "como muestra de respeto", un cementerio donde reposan los restos de unos 230 argentinos muertos en el conflicto. Además, depositó una corona en el Monumento a la Liberación en la capital de las Malvinas, Stanley para los británicos y Puerto Argentino para los argentinos.
