El senador Richard Dick Lugar, el líder republicano en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, presentó el 10 de mayo una resolución que le pediría al gobierno del presidente Barack Obama que actúe en conjunto con los países europeos y suspenda a Argentina del G-20 debido al comportamiento transgresor del país sudamericano.

La resolución se refiere a la reciente expropiación de la petrolera YPF, que era propiedad de la española Repsol, así como a la negativa de Argentina a cumplir más de 100 dictámenes de tribunales estadounidenses que ordenan cumplir sus obligaciones con acreedores, y también a su negativa a cumplir con sentencias del tribunal de resolución de disputas internacionales del Banco Mundial. El 78% de los casos de dicho tribunal se refieren a Argentina, afirma Lugar. Es probable que la moción se someta a votación en junio y aunque estas resoluciones no son de cumplimiento obligatorio, pondría presión sobre Obama para cumplirla, porque en un año electoral el presidente no querrá ser acusado de "blando” en temas de política exterior.

Otras fuentes parlamentarias no creen que prospere. La reciente derrota de Lugar en las primarias republicanas de Indiana lo convierte en un senador saliente, lo que le da menos poder. Pero Lugar es uno de los senadores más respetados, y algunos legisladores podrían apoyarlo como tributo a sus más de 35 años en el Congreso. Otro factor en contra de la resolución es que importantes legisladores republicanos cubanoamericanos no quieren apoyar a Repsol contra Argentina, debido a la activa presencia de Repsol en Cuba.

La presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, me dijo que "aunque no apruebo la acción del gobierno argentino contra Repsol, esta empresa tiene antecedentes de poner sus ganancias por delante de los derechos humanos y la libertad. Repsol se expone a muchas incertidumbres al asociarse con déspotas como los hermanos Castro”.

Sobre el proyecto de suspensión del G-20, el embajador argentino en EEUU Jorge Argüello me dijo: "No nos preocupa, porque está claro que esta propuesta distorsiona los hechos y contiene acusaciones sin fundamento”. Argüello alegó que Argentina "está actuando conforme al derecho” en la expropiación de YPF, según las normas del acuerdo bilateral de inversiones entre Argentina y España que en su artículo 5 específicamente permite el derecho de expropiación.

Con respecto a los más de 100 dictámenes de tribunales estadounidenses por juicios resultantes del default de 2001, Argüello replicó que su gobierno "está pagando religiosamente las deudas al 93% de los acreedores”. El 7% restante no será pagado hasta que no depongan sus exigencias de recibir un trato preferencial, agregó.

Mi opinión: El culto argentino de la transgresión no genera ninguna simpatía dentro de los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea, pero dudo que los líderes del G-20 hagan algo más que emitir una declaración condenando tácitamente a la Argentina.

De no existir factores externos como un default de Grecia, que sacudiría a los mercados mundiales y generaría una mayor urgencia por hacer cumplir los acuerdos económicos internacionales, los líderes del G-20 tomarán este asunto como una disputa bilateral entre España y un país que ellos ven como el adolescente díscolo de Latinoamérica. Si Grecia sigue los pasos de Argentina, la historia puede ser diferente.