El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, anunció en agosto pasado que el Gobierno nacional no gastaría un peso en la estatización de la televisación del fútbol de primera. Más allá, incluso, fue la presidenta de la Nación, cuando afirmaba que "el 50 por ciento del excedente que genere la comercialización del fútbol por parte del Estado, será destinado al desarrollo del deporte olímpico, porque el Gobierno no busca hacer un negocio con el deporte, sino promoverlo."
El detalle de la facturación, fecha por fecha del "Fútbol para Todos" aporta algunas curiosidades. El torneo Apertura 2009 ha dejado un rojo cercano a los 180 millones de pesos. Cabe recordar que el Poder Ejecutivo se comprometió a pagarle a la AFA 600 millones de pesos por año durante una década, y a mitad de temporada debería haber facturado 300 millones para no estar en rojo, todo ésto, sin contar los gastos de transmisión y producción de los partidos. Los datos de inversión publicitaria no sólo están entre 193 y 174 millones de pesos por debajo de la cifra necesaria para evitar pérdidas, sino que, además, el total recaudado gracias a los anunciantes privados, entre 15 y 17 millones de pesos, apenas alcanza para cubrir los gastos de producción y transmisión de 10 fechas, es decir, medio campeonato.
Actualmente el Gobierno nacional apura los trámites para conseguir un socio comercial que le permita compensar las pérdidas del Fútbol para Todos. Pero sigue pagando mucho más de lo que cobraba Televisión Satelital Codificada (TSC) por la producción de los partidos. Pese a que las transmisiones son deficitarias, la segunda temporada del Fútbol para Todos podría costarle al Estado casi dos veces y media más de lo que le salía a la empresa Televisión Satelital Codificada.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Contrataciones, la productora La Corte, de estrecha vinculación con el kirchnerismo, ha vuelto a ser elegida para emitir los partidos de este año. Antes de la iniciación del Clausura, la Jefatura de Gabinete debería haber publicado el dictamen de la licitación pública 13/2009, para autorizar el pago de 26.499.718 de pesos por la producción integral y coordinación satelital de las 38 fechas del citado torneo. En total, las transmisiones por la pantalla estatal de todas las fechas le saldría al erario la suma de 68.361.188 de pesos. La cifra es 2,46 veces mayor de lo que gastaba Televisión Satelital Codificada.
A juzgar por los números, al Gobierno parece no importarle perder tanta plata en el fútbol.
