
El espacio de los fallecidos en el terremoto de 1944, el Panteón Provincial, las tumbas de los héroes anónimos y la de tantos sanjuaninos sepultados en esta necrópolis a lo largo de sus más de 180 años de existencia. El cementerio de la Capital fue y sigue siendo una referencia histórica invalorable, sobre todo desde la carrera de Historia de la Facultad de FFHA de la UNSJ. Alumnos, docentes e investigadores realizan visitas anuales subrayando el valor de su patrimonio histórico, arquitectónico y artístico.
Construcción del cementerio
Hasta comienzos del siglo XIX, San Juan no tenía una necrópolis, ya que los muertos se enterraban en las iglesias o en pequeños camposantos improvisados. Todo esto hasta que, en 1830, el gobernador Juan Aguilar, firmó un decreto "disponiendo la construcción de un cementerio que diera albergue a los muertos de la población”, según escribió Cesar H. Guerrero. Pero poco después, la voraz inundación de 1833 que destrozó parte de la Ciudad y que afectó en especial a las iglesias de San Agustín y Santa Ana, detuvo la obra. Por ello, el gobernador que sucedió a Aguilar, José Martín Yanzón (1834-1836) decidió reiniciar los trabajos, para lo cual utilizó los terrenos de la capilla de Juan de Dios y pudo sumar la importante donación de terrenos que hiciera generosamente la vecina doña Borja Toranzo de Zavalla, en el perímetro que hoy conocemos en esta Capital. Así, el camposanto fue posible y cuando llegó Domingo F. Sarmiento a la gobernación (1862-1864) logró darle un gran impulso plantando árboles y distribuyendo formalmente espacios.
Del terremoto a la restauración
Según Guerrero, el progreso en el lugar fue notable en el Siglo XVIII, con galerías y mausoleos particulares, además de los túmulos (sepulcros elevados en la tierra) a los soldados de la Patria y próceres de la provincia. Pero en el siglo siguiente llegaría el terremoto de 1944 convirtiendo parte de este espacio en ruinas macabras, por lo que el gobierno de entonces y el Consejo de Reconstrucción de San Juan se ocuparon de remodelarlo y normalizar su utilización.
Con los años, distintas gestiones aportaron lo suyo para la mejora del espacio, hasta llegar a la actualidad con un manejo modelo, más allá de que ya es poca la capacidad que dispone para más enterratorios.
En el ámbito de la municipalidad capitalina, en la secretaría de Ambiente y Servicios y bajo la dirección de Oscar Brocca, la limpieza, conservación, manejo de visitas, construcción de rampas, espacios verdes recuperados y puntuales cuidados estéticos, marcan una gestión administrativa con la más alta calificación general.
Como en tantas ciudades del mundo, el cementerio de la Capital tiene su recorrido necroturístico, con el fin de poner en valor a través del turismo, su patrimonio. Iniciado en 2014, su práctica depende de la secretaria de Cultura, Turismo y Educación, a cargo de la Dra. Sandra Barceló, y el director de Turismo municipal, Mariano Graffigna Soto.
El itinerario, ahora mejorado, incluye tumbas, mausoleos o monumentos funerarios de distintos personajes históricos que descansan allí, como también de otras sepulturas que por su valor artístico o arquitectónico merecen ser destacadas como patrimonio cultural.
Memoria de San Juan
Visitar el cementerio de la Capital es una oportunidad para sanjuaninos, visitantes, docentes y alumnos de distintas carreras, de tener una mirada de la memoria de San Juan desde una óptica diferente, pero igualmente rigurosa y conmovedora.
A comienzos de año se instalaron, apenas ingresar, tres de las farolas que existían en la Peatonal desde 1993, que simulan un estilo colonial, y reemplazadas por la remodelación del espacio en 2018. A su vez, el acto más reciente vinculado a un personaje histórico enterrado allí, tuvo lugar el pasado mes de septiembre ante la tumba de Emar Acosta, nacida en La Rioja, pero que desarrolló su vida profesional hasta su muerte en esta provincia, siendo la primera profesional del Derecho que se registró en el Foro de Abogados de aquella época, y primera diputada mujer de la provincia.
El vicegobernador Roberto Gattoni en compañía del intendente Emilio Baistrocchi descubrió un mural representativo y obras de restauración de arte fúnebre de dicho sepulcro, declarando el sitio como "Solar Histórico” a partir de la sanción de una Ley de la Cámara de Diputados, en la Segunda Sesión ordinaria llevada a cabo el jueves 22 de abril de este año.
- Honras en versos
En esas caminatas por las calles internas, no falta alguien que recuerde algún poema de autores sanjuaninos en homenaje a quienes allí yacen. Sobre todo, en este 2 de noviembre, "Día de todos los Muertos": "¡Siempre llega reptando la callada/ llega siempre detrás de negros velos/ se nos viene con hoces y espejuelos/ segadora imparcial, desenfrenada". Así comenzaba definiendo a la muerte el inolvidable Rufino Martínez. O la mirada de otro gran poeta, y actual docente en la UNSJ, Ricardo Trombino, en su "El azar de las palabras": "Un día nos vamos/Y se nos quedan los mundos,/la tierra, los amores./Se nos achican las pertenencias, para dejarlo todo aquí./Un día esto se acaba/y se nos pierden las ansias,/las ambiciones bifurcadas,/los proyectos agotados/de buscar las salvaciones./Se nos queda la gente:/los amigos, los hijos,/alguien que nos odia,/algún niño que nos recuerda/Un día nos vamos/En bienaventurada soledad,/En el más generoso acto/De donación/Dejando todo lo que fuimos,/Todo lo que soñamos,/Todo lo que nos creyeron".
Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista
Referencia: "Lugares Históricos de San Juan”,
C.H. Guerrero. Archivo Histórico y Administrativo (1962).
