Se celebra hoy el Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, instituido por las Naciones Unidas, aunque desde hace más de una década el 18 de mayo es una fecha dedicada a Internet. El sistema global ya supera los 1.000 millones de usuarios en América del Norte y Europa, 600 millones en Asia, 130 millones en América latina y el Caribe y 50 millones en Africa, y sigue en expansión.

En países desarrollados y emergentes, Internet se ha convertido en una herramienta de trabajo indispensable y en la vida diaria una rutina que tiende a ser imprescindible. Claro que como en toda evolución tecnológica, este día es también para reflexionar sobre los principales problemas de la red de redes: que pueda acceder toda la población como derecho a la educación y darle seguridad para impedir las acciones delictivas.

El titular de la ONU, Ban Ki-moon, dice que la protección del menor en el ciberespacio será el eje central de esta conmemoración, que aspira a garantizar que los niños utilicen los valiosos recursos sin correr graves riesgos, como el de la pedofilia. Uno de cada cinco chicos que navega en la web es blanco de un predador informático o pedófilo, cada año, según la ONU.

También se debe bregar por la pluralidad, para evitar la dependencia de sistemas como Google, YouTube, Amazon, Facebook, Microsoft o Yahoo, que concentran casi todo el tráfico, con enormes pautas publicitarias.

Tal vez pronto desaparecerá el Día de Internet. La web será tan vital como la electricidad, el teléfono, la mesa o la silla, que no tienen cumpleaños.