Según un estudio de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE), Corea del Sur ya es el líder mundial en estudiantes de 15 años que usan computadoras conectadas a Internet en las escuelas. Tal vez no sea casual que Corea sea también uno de los países con mejores resultados en los exámenes estudiantiles internacionales. En el último examen mundial PISA de estudiantes de 15 años en comprensión de lectura, Corea del Sur salió segundo, después de la ciudad de Shanghai, China, que ocupó el primer puesto. Estados Unidos fue 17, España 33, y el mejor país latinoamericano, Chile fue 44.
Ahora, la brecha entre los estudiantes surcoreanos y los de la mayoría de los occidentales podría ampliarse más. El gobierno surcoreano anunció que invertirá u$s 2000 millones en los próximos dos años para darles a todos los niños de la escuela primaria tabletas gratuitas conectadas a Internet. Lo que es más importante aún, reemplazará todos los libros de texto por contenidos digitales multimedia. El plan se extenderá a los secundarios en 2015. Aunque Uruguay es pionero en el mundo en este aspecto, no todas sus computadoras escolares están conectadas a Internet, ni emplean exclusivamente programas digitalizados de aprendizaje. En escuelas secundarias, hay cinco estudiantes por computadora en Estados Unidos, siete en Corea del Sur, 11 en México, 17 en Perú, 20 en Chile, 25 en Uruguay, 25 en Argentina y 33 en Brasil, según la OCDE.
Pero, según Eugenio Severin, un especialista en educación digital del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), lo más importante del plan surcoreano es que las tabletas escolares emplearán exclusivamente programas de aprendizaje en línea hechos a medida. "Esto significa que ya no gastarán más dinero en papel, impresión y distribución”, dijo. "Usarán tecnologías multimedia que hacen el aprendizaje más divertido y más eficaz”.
Muchos se preguntanán si deberíamos celebrar el reemplazo total de los libros escolares por tabletas electrónicas, pero no son una píldora mágica. Los niños surcoreanos obtienen mejores resultados porque estudian más horas al día, y más días al año, y no porque usan computadoras. Casi todos pasan 12 horas diarias, o más, estudiando en la escuela y en el hogar: el año escolar tiene 216 días, comparado con 180 del ciclo en EEUU y en la mayoría de los países latinoamericanos. En una reciente visita a Honduras, me horrorizó saber que el año escolar dura 140 días, o menos.
Severin señala en su informe que "los logros de Corea del Sur son el resultado de 20 años de inversión constante en educación y en tecnología para la educación”.
Mi opinión: Afortunadamente muchos países latinoamericanos, encabezados por Uruguay, han empezado a darles computadoras a sus estudiantes. Pero en algunos casos se trata simplemente del regalo de una máquina, lo que ayuda a los gobiernos a ganar las elecciones pero que no necesariamente mejora los estándares educativos, si no está acompañado de un buen entrenamiento docente y de programas de soporte técnico. La clave del progreso educativo en Latinoamérica es la continuidad: que cada nuevo gobierno no deshaga lo que heredó del anterior. Para garantizarlo, los partidos políticos deberían firmar pactos nacionales con planes educativos a largo plazo.
