Los negocios ilegales más rentables del mundo, como el narcotráfico, la falsificación de productos y la trata de personas, entre otras actividades marginales, han crecido en tal magnitud que actualmente mueven más de 870.000 billones de dólares, o el 1,5% del Producto Bruto Interno global. Si las mafias fuesen legales, estarían ente las veinte mayores economías del planeta, es decir en el selecto grupo conocido como G-20.
Según una estimación de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, conocida esta semana en Viena, solo el tráfico de drogas mueve unos 320.000 millones de dólares anuales. La cocaína, con 85.000 millones, y los opiáceos, con 68.000 millones, son las dos sustancias que más dinero generan en el mundo. En el primer caso, la mayor parte del dinero se genera en Estados Unidos, con 35.000 millones de dólares, y en Europa occidental con 26.000 millones, los dos mayores mercados de la cocaína.
Tras las drogas, las falsificaciones son las que más beneficios generan al crimen organizado, con 250.000 millones de dólares, y aunque la mayoría de esos productos son ropa y complementos, también se falsifican medicamentos que pueden poner en peligro a la salud. Los productos falsificados y pirateados están sangrando a la economía global, al generar un comercio clandestino que despoja a los gobiernos de los ingresos de tributos necesarios para atender servicios públicos esenciales.
Pero esta poderosa marginalidad también tiene su costado vulnerable, porque anualmente debe blanquear 1,6 billones de dólares (2,7% del PBI mundial). Por ello la importancia de luchar contra la corrupción y el lavado de dinero para que los cárteles no puedan reciclar sus beneficios.
