Gastos y tarifas en alza

 

La política energética nacional del gobierno se aplica bajo la condición de auto justificación, que reza que, es un remedio cuyo fin es el corregir un problema estructural que afecta la desbalanceada ecuación costo – ingreso del servicio energético nacional. Ante un desbalance en que el costo supera el ingreso la terapéutica instrumental que eligió el administrador estatal del servicio, es aumentar los ingresos, hasta que superen los costos de operación del sistema. Esta es una de las razones más profundas en que se basan los aumentos energéticos que operan en línea descalzada respecto de la evolución de los ingresos, a la sazón, constituidos en verdaderos tarifazos, si se los considera en su efecto, no sólo individual, acumulado sino en su agregación acumulada total. El Estado administrador del mercado energético aumenta los costos porque considera que esa es la causa del problema, pero hay que preguntarse si el aumento de los costos divorciados de los ingresos de los usuarios del sistema, no está en la base de la causa de la progresión agravatoria del problema.

No se plantea que el alto costo sobre los ingresos promedio del colectivo de los consumidores reduciría el consumo de energía. Y ese consumo de energía menor va a neutralizar en el mediano plazo el inicial mayor ingreso recaudatorio por efecto de la suba del costo final de la tarifa. Menos consumo en el mediano plazo equivalen a menos ingresos recaudatorios, por lo tanto, el costo no podrá ser absorbido por la recaudación a pesar de que la suba al principio podría dar una señal en contrario. Es decir en el mediano plazo la baja de la recaudación por baja la baja del consumo puede hacer inviable el mantenimiento de los costos del sistema. En ese caso el diseño del remedio resultaría más dañino que el diagnóstico determinado para la enfermedad invocada como desafío a superar.

Esto fue lo que ocurrió al principio y ocurre. Ya no estamos en el tiempo inmediato de los tarifazos, sino en el mediano plazo de los tarifazos. Quizá por eso, se acentúa la dura política de corregir los problemas de costos, con más suba de tarifas generalizadas en proporciones que no guardan relación racional ni razonable con la evolución o mantenimiento de ingresos de los consumidores. Si el Estado no disminuye sus gastos no hay soluciones ni por el aumento del los consumos o de tarifas. Entonces, comienza a manifestarse una patología más profunda que la inicialmente focalizada, y es que la economía in totum es inducida a paso acelerado a una fase de recesión. Con lo cual todas las rentas e ingresos de los usuarios de los servicios energéticos, al reducirse, impactan en menos reembolso del sistema energético. Este fenómeno causado por un mal diagnostico, tiene como consecuencia un círculo de dinámica viciosa, donde las indivisibles variables del sistema económico total, van a menos, agravando la problemática de política energética. La ideología inspiradora de éstos instrumentos fue aumentar los ingresos de modo sórdido, sin hacer un balance anticipatorio de si el efecto iba a profundizar el problema del solvento de los costos, por la crisis de los ingresos que iba a generar.

 

Por el Dr. Mario Luna y Fabián Alberto Nuñez
Expresidente y exasesor del Concejo Deliberante de Jáchal, respectivamente.