La percepción de los argentinos sobre cómo les impactará la crisis financiera internacional es negativa en algunos sectores. De hecho, las expectativas económicas están en el nivel más bajo de los últimos cinco años.

Según una encuesta de la Universidad de Belgrano, casi 60% de los consultados no visualiza a la Argentina aislada de la crisis y mantiene, en cambio, una expectativa negativa por causa de la crisis. Además, el 55% cree que falta lo peor de la crisis. Este último dato es importante, porque si el Gobierno nacional no logra revertir la desconfianza mayoritaria, cualquier plan de incentivo que realice no tendrá éxito, ya que la incertidumbre afecta la capacidad del gasto familiar.

Asimismo el 65% que participó en el estudio, reconoce haber cambiado hábitos de consumo. Esto se manifiesta principalmente en una reducción general de los gastos, cambios en las marcas y búsqueda de ofertas. En el caso de nuestra provincia, el panorama es algo diferente. Según una encuesta del IOPSS, realizada en 500 habitantes del Gran San Juan, la gente, a pesar de estar preocupada por la actual situación económica, mantiene el estilo de vida, aunque con mínimas modificaciones.

Este diferente humor se debe a que en San Juan la crisis no ha tenido un alto impacto como, incluso, en otras provincias, ya que las bases económicas locales, que son el sector público, y los sectores minero y agroindustrial, siguen relativamente estables.

Por eso la ocupación central del gobierno sanjuanino debe seguir siendo la tarea de estimular a los sectores productivos locales.