Cuando en 1942 Bautista Estornell (padre de Jorge Enrique) inaugura el nuevo edificio del Cine-Teatro Estornell (desde 1918 había funcionado en Rivadavia y Sarmiento), ya habían en San Juan otras salas, como el Cervantes (también de los Estornell), donde cantó Gardel en julio de 1933, y sucesivamente artistas como Hugo del Carril, "La Tropilla de Huachi Pampa”, dirigida por Buenaventura Luna, "Los Trovadores de Cuyo”, Las hermanas Legrand, Berta Singerman y Pepe Iglesias "El Zorro”, así como los españolísimos Lola Flores y Pedrito Rico, el mejicano Pérez Hernández y su compañía, entre muchos otros notables de la escena.

En 2 de mayo de 1964, con motivo de la llegada de la televisión, este teatro sufrió un gran impacto, porque quedó exclusivamente como cine, y su escenario pasó a ser el estudio o set de televisión del nuevo Canal 8, hasta la actualidad. Iban a pasar muchos años, hasta el 23 de junio de 2008 cuando el intendente municipal de la Ciudad de San Juan, Dr. Marcelo Lima, reinauguró el Cine-Teatro Municipal de San Juan con el fuerte testimonio de adhesión de la Sra. Anita Gualino de Estornell (esposa de Jorge Enrique), recientemente fallecida. En aquella ocasión la autoridad municipal subrayó el objetivo de "darle cabida a todas las expresiones artísticas y para ello se ha propuesto trabajar en forma coordinada con los sectores, públicos y privados comprometidos con la Cultura”. Tras los primeros pasos formales de uso generados desde la Secretaría de Cultura municipal, se realizaron una serie de refacciones para poder recuperar la estética de esplendor de los mejores tiempos de la sala, y de la que pudieron disfrutar los más de 500 invitados que presenciaron, aquel 23 de junio, el espectáculo operístico dirigido por el maestro sanjuanino del Teatro Colón, Ricardo Ochoa. A su vez vendrían más trabajos aún, destinados a dotarlo de un escenario adecuado a las necesidades más exigentes de los artistas, ya que hasta ahora ese espacio escénico cumplía los requisitos de una sala cinematográfica. El primer responsable administrativo, entonces coordinador de Gabinete y hoy secretario de Ambiente y Servicios, Jorge Cerdera, cumplió esa tarea tan compleja de crear un escenario donde no había espacio suficiente. Mientras, el Dr. Mario A. Herrero, entonces jefe de Gabinete municipal, se encargaba de formalizar la relación del municipio con el Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el indiscutible difusor local de cine Carlos Cerimedo elevó un completo informe sobre la situación técnica-ambiental de la sala al intendente y estableció los primeros contactos con directores de cine y actores que comenzaron a visitarnos. Teatro y Cine Infantil Regional durante las Vacaciones de Invierno, ofrecidos por el Instituto Nacional del Teatro; conjuntamente con la Secretaría de Turismo, Cultura y Medio Ambiente de la Provincia, se ofrecieron espectáculos musicales juveniles los días domingos, y muy pronto se concretó la apertura como tal de la Sala INCAA, proyectándose estrenos nacionales los martes, miércoles y jueves (hoy, martes, miércoles y domingos). Durante la Fiesta de la Educación, cada mes de septiembre, organizada por la Municipalidad de la Capital, se utilizó con intensidad la sala y el hall del Teatro Municipal para distintas actividades como "Las Uniones Vecinales le cantan a la Ciudad”, "Gala aniversario del Coro Municipal Villicum”, "Cuando el país baila”, entre otras.

La Municipalidad dispuso seguir perfeccionando su uso, para lo cual nombró al frente de la sala en el ámbito de Cultura y Turismo, como directora administrativa, a una figura del teatro sanjuanino, la licenciada Andrea Terranova Albornoz, quien vino a protagonizar otra etapa de afianzamiento y restauración del brillo de las primeras épocas. De la misma forma que las mejoras en el edificio que fueron dirigidas por el Ing. Juan Cayetano Terranova, un hombre del teatro, pero especialmente por su condición de secretario de Planificación Urbana del municipio. En poco más de dos meses con los aportes del actual propietario de la sala, del INT y del INCAA, se llegó al día de la apertura de la temporada 2012 en inmejorables condiciones, 70 años después de la inauguración del edificio.

En una ciudad donde se perdió todo en 1944, por los embates de la naturaleza, hoy se ratifica un brillante testimonio de aquella urbe colonial que nunca más se recuperó, en medio de la actual ciudad, cada día más embellecida y jerarquizada por nuevos edificios públicos y privados que devuelven a sus habitantes el antiguo orgullo de gran urbe.