El aumento progresivo del número de mujeres que padece cáncer de seno, en los últimos años, ha convertido esta enfermedad en un problema de salud pública a nivel mundial. La realidad es elocuente, una de cada 8 mujeres lo padece. Sin embargo su detección temprana se constituye en el mejor método para combatirlo.

Entre los factores de riesgo que predisponen a la formación de tumores malignos, se cuentan la edad avanzada, menstruación a temprana edad, antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad benigna (no cancerosa) y los antecedentes familiares, entre otros.

Particularmente en San Juan, este tipo de cáncer es uno de los que se presentan con mayor incidencia en la población femenina. En efecto, datos recientes de la Obra Social Provincia -cuyo numero de afiliados es ampliamente significativo-, reflejan que poco mas del 50% de sus afiliadas oncológicas posee esta clase de enfermedad, con el agravante de que las mujeres que lo padecen son cada vez mas jóvenes.

Frente a este escenario, es auspicioso el programa de detección precoz que lanzó la OSP, cuyo beneficio para las afiliadas radica en poder realizarse un chequeo con sólo pedir un turno telefónico. El sistema, desde su inicio, ha tenido muy buena repercusión.

Revertir esta dura realidad, que por año se cobra la vida de más de 100 mujeres en nuestra provincia, requiere la detección precoz del problema, y el acceso a un tratamiento adecuado como pilares indispensables. De ahí la importancia de contar con políticas adecuadas y presupuesto razonable para luchar contra este flagelo.