Como viene el calendario de votaciones nacional y las realidades provinciales, todo apunta a que los grandes ganadores de esta primera etapa electoral serán Mauricio Macri, en primer lugar, y Sergio Massa, probablemente en segundo. Por el contrario, no se ven en el horizonte cercano demasiadas victorias provinciales que impulsen a Daniel Scioli. Salvo Salta y Río Negro, dos distritos chicos, donde es muy posible que el oficialismo se alce con victorias, el resto favorecerá la imagen ganadora del jefe de Gobierno porteño, porque sus candidatos ganarán o estarán en los primeros lugares: las PASO en Chaco del 24 de mayo, los comicios generales de Santa Fe el 14 de junio, Mendoza el 21 del mismo mes; luego, el 5 de julio, la contienda final en la Ciudad de Buenos Aires, y el mismo día en Córdoba, representan un resumen de lo que puede significar la etapa más prolífica del PRO en este año de elecciones. Claro, luego viene la provincia de Buenos Aires, donde el jefe porteño saldrá de foco, porque allí polarizarán Daniel Scioli y Sergio Massa. Salvo esa batalla, que es importante, el resto parece un conjunto de motivos para centrar la discusión entre el líder del PRO y el diputado nacional, cuestión que hasta el momento no ha ocurrido, ya que las encuestas han puesto a Scioli y a Macri al tope de las preferencias. ¿Cómo piensa el sciolismo revertir o batallar esos reveses? Con el apoyo de los gobernadores como José Luis Gioja, quien, por ejemplo, el miércoles pasado se expresó a favor del gobernador de Buenos Aires y lo volverá a hacer el martes cuando su amigo pise estas tierras. Ya lo hicieron Gildo Insfrán, de Formosa y Eduardo Fellner, de Jujuy, y mañana lo hará gente de Chaco. ¿Y Massa? En los distritos donde Macri puede ganar, es probable que Massa termine segundo. Y espera dar el batacazo junto a los candidatos de José Manuel De la Sota en Córdoba y en Buenos Aires con Francisco de Narváez, lo que no es mala estrategia. En definitiva, el tobogán de las definiciones ya está cuesta abajo, y las decisiones se empiezan a precipitar.
Algunas novedades sanjuaninas:
Se sabe que todo el peronismo sanjuanino está ansioso de saber qué va a pasar con la candidatura de José Luis Gioja. Para eso, hay una novedad: el 11 de mayo el presidente del PJ local juntará a sus congresales para que lo autoricen a hacer alianzas con los partidos políticos que tradicionalmente lo han acompañado en el Frente para la Victoria. Tras ese paso institucional, sobre fines de mayo, dará a conocer qué hará; si se presenta o no como candidato a gobernador nuevamente. Esta semana Gioja dio un paso importante al pedirle a su militancia que se acerque a escuchar la propuesta del precandidato a presidente Daniel Scioli el martes que viene. Los medios nacionales ya han titulado, luego del mitín del miércoles a la noche en el PJ central sanjuanino, que el gobernador de San Juan terminará apoyando al bonaerense en la interna del oficialismo. No se han equivocado, aunque Gioja no lo haya dicho con todas sus letras. ¿Si Gioja será candidato? Ya se ha dicho en estas columnas de manera repetida que sí, pero habrá que esperar hasta fines de este mes para saber de esa decisión. Todo sigue indicando que será, aunque hay algunos que tienen dudas. Juan Carlos Gioja, el hermano del Gobernador, repite cada vez que puede una frase que inquieta: "No siempre lo fácil, es lo conveniente". Para el Gobierno, tomando las encuestas hoy, lo más sencillo es colocarlo a Gioja como candidato, pero hay que ver si es lo mejor para Gioja y para el peronismo. Hay muchos funcionarios que piensan en sí mismos al proponerlo al Gobernador, porque saben que tienen altísimas chances de mantener los buenos sueldos y el poder político al menos cuatro años más. Gioja se ha dedicado a hacer que el peronismo dependa de él casi con obligatoriedad. Y el peronismo se ha acostumbrado tanto a eso, que ya no hace esfuerzos para superarse. Malo para el peronismo. Pésimo para la institucionalidad. Y extremadamente cómodo para la oposición, que también parece acostumbrada y resignada al mismo cuadro de teatro.
Pero hay más novedades y en un distrito clave, como Capital: es muy probable que haya internas, porque por ahora no está en los planes oficialistas bajar la candidatura a intendenta capitalina de Graciela Caselles. La presidenta del Bloquismo se ha lanzado con todo y dice que no se baja. Este periodista le preguntó a un alto dirigente del PJ por esa postulación, y la respuesta fue: "Yo no voy a bajarle nada al Bloquismo". Testimonial. Si eso ocurre, es una jugada interesante, pero arriesgada a la vez: es que a la diputada nacional se le vence el mandato en diciembre y, de perder la interna, se quedará sin posibilidades de cargo electivo alguno. Gioja deberá incluirla en su gabinete para no generarle demasiados problemas internos a la legisladora, cuestión que sería al menos novedosa en la unión del peronismo y el Bloquismo. No hay que olvidarse de que Enrique Conti acecha la conducción del partido de la estrella. Eso se verá, demasiada futurología. Por ahora parece que Gioja le pondrá a Caselles un candidato peronista para competirle y que gane el mejor. No es descabellado pensar en "la gran Macri", una PASO que llame la atención del votante y concentre los espacios de los medios de comunicación. La diputada tiene bajas chances frente a los postulantes del peronismo y es esta jugada, en sentido inverso, casi lo mismo que pasa en Iglesia, donde los votos los tiene el Bloquismo, pero los hombres del PJ quieren competir. Tampoco los bajarán, dicen. Y la otra novedad, también en Capital es que al oficialismo sanjuanino le gusta cada vez menos la postulación a intendente de la Ciudad de Sergio Uñac. El vicegobernador es carta ganadora en ese distrito y estuvo en la consideración de los líderes peronistas, pero parece que la idea ya no gusta y se optaría por otros nombres. Suena con mucha fuerza la candidatura de Dante Elizondo, pero sin desperdiciar la excelente performance de Franco Aranda. Podría cuajar una mixtura de ambos, no se sabe, está en estudio aún. ¿Y Uñac? Es uno de los grandes dolores de cabeza de Gioja hoy. El vice mide muy bien y Gioja no puede ni quiere, parece, darse el lujo de desperdiciar esos votos. ¿Toma fuerza repetir la fórmula? Nadie lo descarta. La unión entre ambos de las últimas semanas es más que notoria. ¿Por eso ya no gusta la idea de hacer jugar a Uñac en la Capital? Nadie lo descarta.
Las matemáticas de Massa:
Volviendo al plano nacional pero con actores locales, el senador Roberto Basualdo hace una cuenta para el país que suena lógica: Massa, con 15 ó 20 puntos de base, sumó a De La Sota, que le acarrea unos 8 ó 9. Un número parecido le podría aportar Adolfo Rodríguez Saa y, entonces, entre los tres podrían llegar a los 35, que no es poca cosa. Basado en esa sumatoria el senador salió a cuestionar la encuesta de la consultora Acierto, publicada por este diario el domingo pasado. En ella Gioja suma 63 por ciento de apoyo y él no llega a los 19 puntos. Scioli está en primero lugar, Macri en segundo y Massa en el tercer puesto. Basualdo dice que tiene otros números de la provincia, que son parecidos a los que hay a nivel nacional y que Massa está bastante más arriba. Y proyecta un futuro sin techo para el tigrense. Todo es probable, ya que las encuestas son fotografías del momento. No hay por qué dudar del trabajo del encuestador, como hicieron desde el basualdismo. Más prudente hubiese sido salir a mostrar esos otros números. Si hay algo que se ha mantenido en los últimos años es el nivel de popularidad de Gioja, y eso ni Basualdo lo puede cuestionar.
En el PRO dicen también que tienen otros números, pero no los muestran. Siempre pasa lo mismo con las encuestas. Estaría bien también, además de salir a criticar a los medios y en particular a éste, que se pusieran a revisar por qué desde hace 12 años tienen los mismos niveles de aceptación popular. Pero claro, eso es bastante más complicado y doloroso que la fácil salida de salir a matar al cartero.

