–PRIMERA PARTE–

Turquía atraviesa por uno de los momentos más relevantes de su historia, al haber superado un intento de golpe de estado que en apariencia ha fortalecido el régimen democrático en ese país, pero que para muchos es la excusa perfecta para consolidar un régimen político autoritario, representado por el presidente Recep Tayyip Erdogán, estrechamente vinculado con el movimiento terrorista islámico. Tanto Europa, como el resto del mundo ven con preocupación como terminará este proceso, ante los últimos atentados en distintas capitales, que amenazan con generar una ‘guerra cultural”, fenómeno que se está gestando inexorablemente entre Occidente y el islamismo, y que preocupa en gran medida a políticos y religiosos por sus implicancias.

Es en este marco, que la situación de Turquía adquiere significación ya que lo que en un primer momento parece un problema de orden interno tiene sus causas en la hegemonía que el presidente turco está tratando de obtener.

Para entender la importancia geopolítica de este país hay que tener en cuenta que desde la antigüedad, y por su emplazamiento, el área comprendida por la Turquía moderna ha sido una encrucijada histórica entre culturas y civilizaciones orientales y occidentales. Debido a su posición estratégica, entre Europa y Asia, así como entre los mares que la rodean, ha sido hogar de grandes civilizaciones y un foco de continuos conflictos, como el fallido intento de golpe de Estado que ha generado una gran conmoción política no solo en Turquía, sino también en todos los países que mantienen vínculos con esta nación.

Se trata de un país soberano que se extiende por la península de Anatolia y Tracia, en la zona de los Balcanes. Oficialmente se la denomina República de Turquía y tiene sus orígenes en el Estado Otomano (1453), llamado Imperio otomano, por haber sido una potencia imperial con dominio de parte del Mediterráneo, Anatolia, Oriente Medio y Norte de Africa.

Tras un extenso período de esplendor, durante varios siglos, en 1922 se produjo la caída de Constantinopla y el derrocamiento del Sultán Mehmet VI Vahdettin, surgiendo la moderna República de Turquía, fundada en 1923 por Mustafa Kemal Atatürk, en los finales de la Primera Guerra Mundial. Desde ese momento Turquía es una república democrática, secular, unitaria y constitucional. Su sistema político fue establecido por Atatürk, el más destacado miembro del Movimiento Nacional Turco. En esta nueva etapa la flamante república comenzó a relacionarse cada vez más con Occidente, a través de la afiliación a organizaciones como el Consejo de Europa (1949); la OTAN (1952); la OCDE (1961); y el G-20 (1999). En 2005 inició negociaciones para la adhesión plena a la Unión Europea. Mientras tanto, siguió fomentando estrechas relaciones políticas y económicas con países de Europa, Asia y América, particularmente EEUU.

La facilidad con la que Turquía se ha vinculado internacionales se debe a que su ubicación estratégica es clasificada como potencia de ámbito regional por políticos y economistas de todo el mundo. Si bien su ciudad más grande es Estambul, con más de 14 millones de habitantes, su capital es Ankara, con una población de casi 4 millones. La primera ha crecido en función de que está ubicada entre el Mar Negro y el Mar de Marmara, que se unen a través del Bósforo, facilitando la actividad comercial de una amplia región. La población total del país supera los 75 millones de habitantes, de los cuales el 96 % son musulmanes.

Según su organización política el poder ejecutivo reside en un presidente, actualmente el islamista Erdogan, y el poder legislativo en la Gran Asamblea Nacional de Turquía, compuesta por 550 diputados. Los militares turcos, de gran protagonismo en estos últimos días al intentar un golpe de Estado resistido por la ciudadanía, hasta ahora se los había considerado los guardianes de la naturaleza secular y unitaria de la república.

El conflicto desatado en Turquía, que arrojó 265 personas muertas y 1.440 heridos, tiene para los analistas varias lecturas, ya que si bien ha fortalecido el sistema democrático del país, existen sospechas de que se ha manipulado para lograr que el actual presidente Erdogán salga fortalecido, en un momento que caían sobre él serias sospechas de corrupción. En relación a esta situación el domingo último decenas de miles de turcos llenaron la simbólica plaza de Taksim en una protesta convocada por la principal formación opositora, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), ‘contra los golpes y la dictadura, a favor de la democracia y las libertades’.

En Turquía es un secreto a voces que el Presidente tiene genes autoritarios y que es un dictador nato que la intentona golpista ha fortalecido. La purga que ha puesto en práctica ha hecho que hasta ahora se detuvieran a 2.839 militares; se relevaran 5 generales y 29 coroneles; se echaran 2.745 magistrados y se detuvieran a 10 miembros del Consejo de Estado Turco, todos ellos acusados de estar ligados a los golpistas y ser enemigos de la democracia turca.

Se sabe también que aunque Erdogán afirma combatir a los terroristas del Estado Islámico, ha mantenido conversaciones secretas con los principales jefes de los grupos yihadistas.