Hijo del médico norteamericano, Amán Rawson, y hermano mayor de Guillermo Rawson (una personalidad de la medicina argentina), Benjamín Franklin Rawson, se destacó por ser uno de los pintores más relevantes de nuestra provincia y el país, según la opinión de grandes maestros de la pintura y de sus contemporáneos, entre los que se encontraba Domingo Faustino Sarmiento. El prestigio ganado en base a su talento y espíritu de perfeccionamiento, que lo llevó a estudiar con grandes pintores de la época, fueron decisivos para que el Museo provincial de Bellas Artes -uno de los más importantes del país por el valor de sus piezas- llevara a partir de 1938 su nombre.
Benjamín nació en San Juan el 29 de marzo de 1820 y falleció el 14 de marzo de 1871, en Buenos Aires, a los 51 años, como consecuencia de un brote de fiebre amarilla que mató a cientos de miles de personas.
Este año se cumple el 194 aniversario del natalicio de este artista, con algunas novedades de importancia como el hallazgo del autorretrato pictórico, el que gracias a una minuciosa investigación genealógica de la familia Rawson fue localizado y ahora será expuesto en el museo que lleva su nombre.
Datos biográficos indagados por el Mag. Guillermo Kemel Collado Madcur, en relación a esa investigación genealógica, señalan que entre 1828 y 1830, Benjamín se inició en la pintura en nuestra provincia de la mano del agrimensor francés Pierre Douet, de quien adquirió, entre otras, sus primeras nociones de caligrafía, dibujo y pintura.
Otro de sus maestros fue el pintor francés, Amadeo Gras, quien en 1836, de paso por San Juan, alcanzó a estampar en el lienzo un retrato de su padre, don Amán Rawson.
En Buenos Aires, entre 1838 y 1839 tuvo como profesor a Fernando García del Molino, de quien aprendió la "profesión” de retratista. En Chile, durante la primera mitad de la década de 1840, el galo Raimund Monvoisin, lo orientó hacia la pintura de cuadros históricos, cuyo aprendizaje socializó con sus condiscípulos Gregorio Torres y Procesa Sarmiento.
En su investigación Collado Madcur también señala que Franklin revistió, además, una faz de poeta, que quedó materializada en diversos álbumes personales de contemporáneos suyos, tales como su discípula, y prima segunda de su esposa, Lucila Antepara del Carril; su condiscípula, Procesa Sarmiento; su amigo, Marcos Gómez Sarmiento (sobrino carnal de Domingo Faustino Sarmiento, con una vida muy paralela a la de "Dominguito”); su hermano, Guillermo Rawson y su amiga, Teresa Yanzi.
Su doble condición de pintor y poeta lo llevó a cultivar la sinestesia, además de otras figuras, tales como el hipérbaton, la metáfora, el paralelismo, la anáfora, los epítetos y la prosopopeya.
De su vida personal se conoce que el 25 de mayo de 1847 contrajo matrimonio en nuestra provincia con Paz Meindieta del Carril, hija de Ignacio Mendieta, natural de Tarija y Rosa del Carril, ésta última, benefactora, prima hermana del Dr. Salvador María del Carril (gobernador de San Juan entre 1823 y 1825 y vicepresidente de la Confederación Argentina entre 1854 y 1860) y sobrina del Dr. José Ignacio de la Roza (teniente gobernador de San Juan entre 1815 y 1820). Fueron padrinos su hermano, el Dr. Guillermo Rawson y su suegra, Rosa del Carril.
En 1851, Franklin Rawson fue electo diputado provincial y en 1852, reelecto, con destacada actuación.
De la investigación genealógica se conoce como datos inéditos que Franklin Rawson y Paz Mendieta tuvieron, por lo menos, dos hijos. El primero, Fidel, nació en San Juan en 1855 pero fue censado en 1869, en la ciudad de Buenos Aires. En esa ocasión se lo reporta como alfabetizado y de oficio tipógrafo, pero no hay constancia de que haya alcanzado la vida adulta. Otro hijo, nombrado Ignacio Amán, nació en San Juan el 7 de febrero de 1859 y fue bautizado a los nueve días, siendo sus padrinos el Dr. Guillermo Rawson y Rosa del Carril. Este niño falleció el 4 de junio de 1860, cuando sólo contaba un año y casi cuatro meses de edad.
En la etapa final de sus vidas Franklin Rawson y Paz Mendieta se radicaron definitivamente en el barrio de Flores, en la ciudad de Buenos Aires, donde el ya experimentado pintor se dedicó, principalmente, a los cuadros de costumbres y a las escenas históricas, al tiempo que levemente incursionó en la temática gauchesca.
Los restos de Franklin Rawson descansan en el cementerio de La Recoleta, en un mausoleo de estilo ojival, el mismo que observaba en San Juan su casa natal.
Su esposa, Paz Mendieta, le sobrevivió por más de 25 años y se la recuerda, según una testigo contemporánea, Da. Cesárea Garramuño de Godoy, como "…una viejecita tierna, de voz muy dulce y ademanes muy suaves, que siempre evocaba algún pasaje de su Franklin por quien tenía tanta devoción y había acompañado tan admirablemente”.
Agrega Garramuño de Godoy que "ella fue la celosa guardián (sic) de los cuadros y dibujos que habían quedado y no se desprendió de ninguno de ellos a pesar de las estrecheces económicas. Su casa se transformó en casa de pensión para estudiantes del interior y gentes conocidas de San Juan que venían a pasar algún tiempo en Buenos Aires. Falleció a fines del siglo XIX y allí quedaron muchísimos cuadros de don Franklin Rawson”.
