El 45° Coloquio de IDEA (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), celebrado en Mar del Plata con lo más representativo de los sectores de la industria, la producción y de los servicios, cerró su análisis económico anual con esperanzas de crecimiento y críticas al Gobierno nacional.
Tanto los economistas invitados, como la calificada concurrencia de ejecutivos de firmas líderes y la dirigencia sectorial, coincidieron en que la Argentina volverá a crecer el año próximo, en sintonía con el despegue la economía mundial, aunque en nuestro caso será una recuperación mucho más lenta por diversos tropiezos domésticos. Respecto a 2009, las estimaciones sobre el crecimiento del PBI del país se centran en un 3% de base, aunque podría alcanzar el doble, según la óptica de algunos de los analistas más optimistas.
La preocupación de este foro, que congregó a unos 800 empresarios, ejecutivos, políticos y dirigentes del campo, la industria y de otros sectores activos y gravitantes, apuntó a la necesidad de alcanzar acuerdos para políticas de Estado diseñadas para el mediano y largo plazo, en base a pactos y consensos que determinen reglas de juegos estables y creíbles para el desarrollo y la inversión privada.
Si bien el empresariado argentino está desilusionado ante la impotencia de perder el tren del repunte de la economía mundial por las incomprensiones y otros imponderables, como los altísimos costos laborales del país que les impide ser competitivos en un momento crucial, también el coloquio de IDEA ha logrado hechos auspiciosos. Por ejemplo, unificar criterios del campo y la industria, con objetivos comunes al igual que con los demás sectores empresarios, ya que también la dirigencia institucional tiene que asumir sus propias culpas en este contexto de desencuentros. Como se dijo en el foro, "no estemos más pendientes del Gobierno y trabajemos independientemente en la construcción, porque la espera desespera", ya que "cuando aparecen enemigos comunes, la gente se une y busca elementos comunes".
Es la fórmula para una convivencia responsable, destinada a motorizar el gigantesco potencial exportador de nuestra economía y retomar el crecimiento argentino a tasas del 7 y 8 por ciento, como las de China y la India, respectivamente, según el inminente repunte que va dejando atrás a la peor crisis global de la historia.
