
Escenario pre-cuarentena: el dinero físico en efectivo es el rey. El modus operandi de los consumidores latinoamericanos implica usar efectivo para las compras cotidianas de bajo importe y dejar a las tarjetas de débito y crédito para las de mayor importe porque eliminan el riesgo de llevar grandes cantidades de efectivo en el bolsillo, además de que el crédito brinda la posibilidad de financiar la compra. Los consumidores que prefieren pagar en efectivo lo hacen porque es una forma de pago práctica, rápida, y aceptada en todas partes. En Argentina, de acuerdo al relevamiento más reciente del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el efectivo sigue siendo la opción de pago más usada. Ese informe oficial concluyó que los argentinos pagan en efectivo el 69,4% de los gastos que hacen en rubros de consumo masivo y para el resto utiliza medios de pagos electrónicos.
En el país, sólo la mitad de los argentinos están bancarizados, al menos de manera "consciente”. El Banco Central afirma que el 80% de los argentinos tiene una cuenta bancaria, pero al encuestarlos solamente el 48% dice tenerla: esto significa que muchos adultos en el país desconocen que tienen una caja de ahorros disponible en alguna institución bancaria. El instrumento electrónico más utilizado es la tarjeta de débito con cerca de un 40% de participación. Sin embargo, es importante aclarar que el gran porcentaje de participación de los cajeros automáticos responde todavía a una alta incidencia de retiros de efectivo a través de este canal: 8 de cada 10 argentinos retiran su dinero al menos una vez al mes. La causa principal de este fenómeno es la gran cantidad de crisis económicas atravesadas que favorecen la desconfianza, en especial entre los más adultos. Es así que en líneas generales hasta hace pocos meses, el dinero en papel se negaba a desaparecer.
En la actualidad, el uso de "dinero electrónico" creció de manera significativa durante la cuarentena: el mayor crecimiento se dio entre quienes realizaron transferencias inmediatas. Según datos de la Red Link, la imposición del aislamiento hizo que cayera fuertemente: el uso de cajeros automáticos (22% menos), el uso de las tarjetas de débito (28% menos). Pero cuya contrapartida fue un aumento en el segmento de las transferencias inmediatas del 39,3% (más de un millón de usuarios nuevos); y un incremento promedio del 58% para las operaciones por comercio electrónico.
En lo particular, Farmacia subió un 60% y más del 50% Computación. Los rubros destacados abarcan principalmente productos básicos. El gran ganador en esta cuarentena es el rubro Supermercados que registró un incremento de ventas del 300%. El uso de los medios digitales en el país en general ya no es ni será el mismo. Como conclusión, según el análisis de la empresa de servicios financieros el MejorTrato.com.ar, si se evalúa la forma de responder activamente a los nuevos retos que impone la economía digital sin dejar de lado complementos analógicos para disminuir los riesgos y maximizar los beneficios, un virus podría aumentar el comercio electrónico hasta llegar a picos nunca antes imaginados e incorporar consecuentemente el uso de medios de pago diferentes al dinero físico como un hábito de consumo en la sociedad. Pero para que puedan competir con el efectivo, las formas de pago electrónicas deben ser no sólo seguras sino también rápidas y sencillas de lo contrario las personas van a continuar prefiriendo "romper" la cuarentena que hacer las compras online.
Por Melisa Murialdo
Redactora y editora de Contenidos
