Uno de los métodos para enseñar es con guías pedagógicas con plataformas para la educación virtual. Y para las zonas sin conectividad, guías y cuadernillos impresos por la Nación. El trabajo cuenta con un apoyo de docentes, alumnos, padres de alumnos.

La tarea de administrar el destino de la Educación en la provincia desde el 20 de marzo en que comenzó oficialmente la cuarentena por la pandemia del coronavirus, ha sido una de las responsabilidades más complejas después de la Salud. En primer lugar, fue necesario definir el problema que se presentaba e identificar alternativas de soluciones para encaminar prioridades en medio del lógico aislamiento que mantenía a alumnos y docentes en casa. El uso de las nuevas tecnologías permitió demostrar que se podía evitar un estancamiento absoluto del programa de enseñanza. Pero al mismo tiempo se comprobó, especialmente en el nivel primario, que el modo virtual nunca podrá reemplazar al presencial, donde se logra el contacto entre alumnos, y de éstos con sus maestros y directivos. Precisamente en estos momentos, unos 215 directivos de escuelas de gestión pública completan relevamientos de información y datos de las actividades en el marco de la actual situación para ser elevados a la Nación, y cuando se han cumplido casi cuatro meses de cuarentena. La idea de las autoridades nacionales es tomar decisiones político-pedagógicas para aplicar en todas las provincias, aunque con acentos propios según los contenidos que fueron posible trabajar y que se priorizaron en cada lugar. En ese marco, San Juan es mirado con suma atención en la mesa nacional por todo un universo de situaciones, que parte de ser una de las provincias con mínima cantidad de casos de Covid-19, sin fallecidos, y donde la política oficial frente al azote de la plaga, ha logrado evitar la circulación del virus en sus primeros cuatros meses. En ese privilegiado terreno que todos deseamos no sufra complicaciones, el ministerio de Educación logró rápidamente adaptar los contenidos pedagógicos vigentes a la abrupta situación, con las nuevas y hasta poco conocidas herramientas posibles, buscando dar continuidad a las trayectorias para evitar la pérdida del año lectivo. En este camino, se aplicó "Nuestra Aula en línea”, guías pedagógicas con plataformas para la educación virtual destinadas a aquellos alumnos con acceso a internet desde sus casas. Y para las zonas sin conectividad, es decir sin acceso a ese conjunto descentralizado de redes de comunicación, se contó con guías y cuadernillos impresos por la Nación. Para el ministro del área, Lic. Felipe de los Ríos, todo el trabajo realizado hasta ahora ha contado con un apoyo "valioso e incalculable” de docentes, alumnos, padres de alumnos, y por supuesto de todo el personal del ministerio a su cargo y de otros organismos del gobierno provincial, que "han asumido un compromiso sin precedentes ante una situación sanitaria excepcional”. De estos aportes que cada provincia haga a la Nación sobre su experiencia en esta primera parte del año, se repensarán las metas de aprendizaje en el sentido de delimitar los ciclos lectivos de tal forma que "parte de los contenidos inicialmente pautados para 2020 puedan ser redistribuidos en un ciclo 2020/2021”, según el ministro. Pero el cometido del área de Educación no se ha limitado a sus funcionarios y empleados con los docentes y padres de alumnos, sino que el ministro también ha puesto sus oídos en los gremios docentes y en un especial asesoramiento del ministerio de Salud provincial. Desde éste sector, con tarea ímproba, se continúan realizando diagnósticos y generándose protocolos de prevención sanitaria que estarán listos para su aplicación con la reapertura progresiva de las escuelas. Las enormes dificultades que se han presentado para redefinir la tarea educativa ante tan súbito panorama general, ha movilizado sin límites horarios al ministerio de Educación, porque, en palabras del Lic. De los Ríos, "se trata de nuestros niños, por quienes tenemos que velar primero por su salud, pero sin descuidar un momento su formación e instrucción sin perder la calidad pedagógica. Más aún cuando no es lo mismo la presencialidad que la no presencialidad, y por ello nosotros emitimos la resolución 631, que en sus articulados expresa que está la instancia de la puesta en común que se realiza en el primero y segundo día del inicio de clases, y que tiende a nivelar las más de 84 mil guías señaladas en el portal del Ministerio, que San Juan ha sumado como esfuerzo de los docentes. A ellas se agregan más una treintena de videos que integran las guías, y veinticinco programas en vivo que hicimos en un canal digital de Casa de Gobierno, y que fue replicado por canales privados. Esta puesta en común garantizaría la evaluación formativa. Y si hubiese padres que no consideran oportuno enviar los chicos a la escuela por la incertidumbre que puede generar este escenario, trataremos de poner en marcha una plataforma que sirva para estos chicos y para su evaluación. Nadie quedará afuera”, concluyó el ministro. 

 

Por Luis Eduardo Meglioli
Periodista