Se afirma que el mundo y América latina han perdido un maestro de la liberación de los pueblos. Ese calificativo pretende resumir la obra del escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, quien el lunes último, a la edad de 74 años y víctima de cáncer dejó este mundo, para convertirse en uno de los literatos más recordado y admirado.
Era una de las principales voces anticapitalistas de Latinoamérica y sus mensajes y trabajos se orientaron siempre hacia la defensa de la soberanía y la dignidad de los pueblos. Galeano tuvo obsesión por narrar la historia regional. Muy pocos autores entraron con tanta profundidad en la política, historia y sociología de América latina como lo hizo él. Se dice que si en Europa se conocen estos problemas entre la intelectualidad y el estudiantado, es por su obra.
Autor de "Las venas abiertas de América latina” o "Memorias de fuego”, y de numerosos artículos periodísticos que se publicaron en distintos medios; fue un referente de la izquierda regional, a tal punto que el expresidente venezolano Hugo Chavez, le envió al presidente de EEUU, Barack Obama, en 2009, el primero de los libros mencionados, convirtiéndole en un "best sellers" a nivel mundial.
Pese a su posición nunca quiso identificarse con un partido. Se autocalificó simplemente como socialista. Pero esta posición no fue obstáculo para que las dictaduras uruguayas, chilenas y argentinas, en los años "70, de igual forma, lo censuraran hasta provocar su exilio en nuestro país. En esta etapa dirigió la revista cultural Crisis, pero luego también sería obligado a dejar la Argentina y eligió como nuevo destino a España.
De regreso a Montevideo, en 1985, se dedicó a escribir más libremente. La ecología, la política internacional, la historia, el fútbol, el lugar de la mujer, los derechos humanos y el amor fueron tema que le valieron varios premios. En la Feria del Libro de Buenos Aires en 2012 presentó su último libro, "Los hijos de los días". Llenó las dos salas más grandes, una con su presencia en vivo y otra con pantallas en las que se podía seguir el acto.
Los libros, los artículos periodísticos y las conferencias por más de cincuenta años, ayudaron a miles de personas a mirar un poco más allá. En esas miradas sobrevive Eduardo Galeano, como uno de los más fieles intérpretes de la realidad lationamericana.
