La Cuyanía y una reivindicación de la música de esta región que vio todo el país y el mundo. La Fiesta Nacional del Sol edición 2023 fue de los mejor que se hizo a nivel nacional en esta temporada de verano.

Será porque queremos tanto nuestro terruño, será porque su tradición musical, formateada en cuecas, gatos y tonadas, la llevamos tan metida en la piel, que al escribir sobre la Fiesta del Sol, y esa magnífica puesta inaugural que trajo el espectáculo de la "Cuyanía, Viva Cuyo, Cuyo, Cuyo", se nos va a conceder la licencia para que la emoción y el sentimiento gobiernen las teclas, y dibujen en el papel, tal vez desordenadamente, la plenitud primitiva y ancestral de nuestro folclore, y su gran arraigo popular. 

Gente, mucha gente, dicen que casi 80.000 personas, y más aún en las noches posteriores; ambiente festivo, familiar, un montaje bien mixturado entre lo tecnológico, el canto y la danza de Cuyo, brillantemente expresado sobre el escenario y proyectado a todo el país. Nos tuvo atornillados durante la hora y media que duró el espectáculo inicial de la primera noche. El corazón, latiendo con fervor.

Imaginaba si en el resto del país estarían recibiendo la magia telúrica que se desprendía de lo más florido del folclore cuyano, que a puro sentimiento ejecutaban los artistas. Creo que sí. Que era imposible sustraerse a la cautivante melodía de una tonada, la alegría de una cueca o la picardía de un gato. Esa electricidad que emanaba del escenario, seguro movilizaba las cuerdas más íntimas de cualquiera que estuviese viendo u oyendo. La objetividad de un análisis frío o riguroso, quedaba virtualmente rota, por la calidad y empeño puestos en la interpretación, no exenta del temperamento de viejo arraigo cuyano, que exhibían los artistas. Aun los invitados de otras partes, que asumieron esos ritmos como propios.

"Me enamoré de la música cuyana" expresó a DIARIO DE CUYO Sandra Mihanovich. No fue una frase de ocasión y así lo demostró en cada interpretación. 

UNA REIVINDICACIÓN

Era como una reivindicación de la música cuyana, acostumbrados como estamos a que pasara prácticamente desapercibida en los clásicos espectáculos del folclore nacional. En estos, parecía como que solamente el público podía prenderse de chacareras, zambas y chamamés, como las exclusivas músicas capaces de desatarles el espíritu y hasta hacerlos bailar. En la "Cuyanía" al son florido de las guitarras, los cantores y danzarines, la fiesta se trasladó con su plenitud de emoción y algarabía al público. La identificación con la música nuestra, quedó plasmada entonces, como quien hace un ADN a vuelo de pájaro.

A Rolando García Gómez, eximio guitarrista y director del Auditorio Juan Victoria, se debe la creación de la Cuyanía, que cada tanto eleva su canto al cielo sanjuanino, poblado de voces y sonidos de guitarra. A través de ella, se da oportunidad para que ratifiquen pergaminos figuras ya consagradas, así como nuevos intérpretes tienen la ocasión de mostrarse a consideración del público. Y a Lito Vitale, la dirección musical del espectáculo de este año, muy cuidadoso en cada detalle. Fue muy valorado el hecho de que los artistas se fueran presentando casi sin solución de continuidad, sin baches, sin esos eternos discursos de animadores de otras fiestas, que postergan lo que el público quiere ver.

Aparte, y a pesar de lo apretado del tiempo, eso dio ocasión a que pudieran interpretarse gran cantidad de temas, casi todos de autores sanjuaninos, dándole cabida también a temas clásicos de Mendoza y San Luis. Con el fondo musical del piano de Vitale, del cada vez más afianzado conjunto de guitarras "Jhonatan Vera trío" y de un grupo de integrantes de la orquesta sinfónica, entre otros, más las glosas impecables de Pascual Recabarren, los distintos artistas tuvieron el acompañamiento ideal para lucirse con plenitud.

UNA ENAMORADA DE LA MÚSICA CUYANA

"Me enamoré de la música cuyana" expresó a DIARIO DE CUYO Sandra Mihanovich. No fue una frase de ocasión y así lo demostró en cada interpretación, normalmente acompañando con su gran calidad interpretativa, pero sobre todo con sencillez y calidez, a diversos intérpretes sanjuaninos. También "se prendió" con un entusiasmo juvenil y bien cuyano, Juan Carlos Baglietto, como se sabe cultor de otros géneros, pero que demostró su gran ductilidad para meterse en el alma típicamente sanjuanina de cada canción que interpretó. También acompañando a artistas locales, felices de tener como alero al gran cantor santafesino. Siempre es antipático hacer nombres, porque es fácil cometer el pecado de omisión cuando es grande la cantidad de exponentes de lo nuestro, que gracias a Dios tenemos y actuaron. Por eso no lo voy a hacer, por respeto, además. Pero todos, incluidos los bailarines, se amalgamaron para dejar en la retina una noche que será inolvidable.

En los alrededores, y en las noches siguientes, la fiesta se extendía en otros escenarios, con otros artistas, otros ritmos, para gusto especialmente de los más jóvenes, y no tanto, que participaron con entusiasmo desde las prietas gradas dispuestas en el predio. Por las calles peatonales internas, circulaba una gran cantidad de gente mirando los stands, todos temáticos, muy interesantes, de los distintos estamentos del gobierno provincial, o buscando artesanías, o algo para comer en el centenar de carritos y zonas gastronómicas que se dispusieron.

BENDITA LLUVIA

Finalmente la lluvia, la "bendita lluvia", al decir de Soledad Pastorutti, que se bajó del escenario a compartirla con el público, fue otro condimento inesperado de estas noches de la, quizás, mejor Fiesta Nacional del Sol que hayamos vivido. 

Durante cinco días la costanera, el predio ferial, recibió a miles de sanjuaninos, y también turistas, que no solo disfrutaron del espectáculo de decenas de artistas, carrusel incluido, sino que también pudieron degustar comidas típicas sanjuaninas e interiorizarse de la pujanza de la minería y su efecto multiplicador de nuestra economía, y de las otras expresiones productivas que caracterizan y han hecho grande la provincia.

En la retina, para el recuerdo, sobrevolarán las imágenes de la Sole, Sergio Galleguillo, Babasónicos, Bizarrap, Miguel Mateos, Dale Q’ Va, Ángeles Azules, Camilo, La Bersuit, Agarrate Catalina, Kapanga, Lali, María Becerra, Damián Córdoba, Valentina Márquez, Loco Amato y el Gran espectáculo Final. Multitud de estrellas titilando al compás de esa Estrella de Los Andes, que nos bendice cada día: el Sol.

 

Por Orlando Navarro
Periodista