Dentro de la polémica que se ha establecido en numerosos países del mundo respecto de la conveniencia de la legalización del uso de la marihuana, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, acaba de obtener el reconocimiento de distintas organizaciones de su país y del exterior, por su clara postura en contra de la pretendida legalización.

El presidente mexicano fijó su posición la semana pasada, en el transcurso del acto en el que dejó inaugurado el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, ganándose el reconocimiento de las distintas instituciones que trabajan para evitar el aumento del consumo de cannabis.

Una de las entidades más prestigiosas en esta lucha, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) coincide con lo expresado por el mandatario al señalar que el consumo de esta sustancia es nocivo y dañino para el desarrollo de la juventud y de la niñez. También ha remarcado que el uso de la marihuana ocasiona diversos problemas de salud y el aumento de su consumo, a través de la legalización, podría agravar en gran medida la situación por la que están atravesando distintos países, en los que las drogas se han convertido en un auténtico problema social.

La UNPF considera que los foros de consulta propuestos por el gobierno de México constituyen una excelente medida ya que son el ámbito apropiado para que los expertos en adicciones muestren los daños sociales y de salud que seguramente provocará un hipotético caso de legalización del consumo.

Es importante abordar este tema desde el ámbito de la salud, porque se trata de un derecho que no puede obviarse y que el gobierno debe garantizar a todos los pobladores, sin ningún tipo de distinción.

Por otra parte, en estos últimos tiempos se han difundidos estudios en los que se ha llegado a la conclusión de que con la legalización de la marihuana no se logra disminuir el crimen organizado. Por el contrario se corre el riesgo de promover el consumo masivo y que distintas organizaciones manejen el mercado.

Por todo esto, la posición de Peña Nieto sirve de modelo para otros jefes de Estado que se encuentran en la disyuntiva de aprobar o no la legalización del consumo de cannabis, como una forma de controlar este flagelo que avanza inexorablemente.